EE. UU. supera los 1.200 casos de sarampión en 2025: Texas, Nuevo México y Canadá lideran los brotes. Los CDC confirman 1.214 contagios en el país; el brote más severo se concentra en comunidades con baja vacunación infantil.
Estados Unidos acumula 1.214 casos de sarampión en lo que va de 2025, según informaron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Aunque esta semana se sumaron menos de 20 nuevos contagios, la situación se mantiene crítica en varios estados.
Texas, epicentro del brote nacional
Texas reporta 750 casos distribuidos en 35 condados. El mayor foco está en el condado de Gaines, con 413 casos confirmados. Este brote se originó en una comunidad menonita con baja cobertura de vacunación.
Durante este brote en Texas, murieron dos niños no vacunados. Uno tenía 6 años y otro 8, ambos sin enfermedades previas.
Brotes en otros estados
Nuevo México registra 81 casos; la mayoría en el condado de Lea. Allí murió un adulto no vacunado el pasado marzo.
EE. UU. supera los 1.200 casos de sarampión en 2025: Texas, Nuevo México y Canadá lideran los brotes
Kansas suma 79 casos en 11 condados. En Montana, donde no se detectaba sarampión desde hace 35 años, ya hay 22 contagios.
Dakota del Norte también reporta 34 casos; todos los pacientes estaban sin vacunar.
Iowa, Colorado, Arizona, Georgia, Illinois y Oklahoma también tienen brotes activos. Según los CDC, un brote se declara con tres o más casos relacionados.
Canadá y México también enfrentan brotes
Canadá tiene dos brotes importantes: Ontario con 2.179 casos y Alberta con 996. México reporta 2.335 casos en Chihuahua, con cuatro fallecimientos.
La importancia de la vacunación
El 96 % de los casos en Estados Unidos son personas no vacunadas o con estado desconocido. Solo el 3 % tenía dos dosis.
La vacuna triple viral (SRP) es segura y eficaz. Se aplica entre los 12 y 15 meses, con refuerzo entre los 4 y 6 años.
Los CDC alertan que la disminución de la inmunización infantil tras la pandemia facilita la propagación del virus.
Síntomas y riesgos
El sarampión causa fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos llorosos y sarpullido. Puede provocar neumonía, ceguera, inflamación cerebral y muerte.
No tiene tratamiento específico. La única medida efectiva es la prevención a través de la vacunación.
