Valencia, 24 de agosto de 2026-. Cubanos se alarmaron con la caída de un presunto meteorito pero los científicos ponen en duda su origen y lo analizan con cuidado.
La pieza, del tamaño aproximado de una almendra y con superficie irregular, permanece bajo custodia para ser estudiada.
Los análisis buscarán determinar su composición y establecer si existe alguna relación con un fenómeno ocurrido en la atmósfera.
Por ahora, una evaluación preliminar pone en duda que el objeto sea un meteorito.
El geólogo Manuel Iturralde Vinent, integrante de la Academia de Ciencias de Cuba, analizó sus características físicas.
Según el especialista, el material “parece quizás basura tecnológica circum terrestre procedente de la atmósfera”.
Expertos cuestionan que sea un meteorito
Iturralde explicó que el fragmento presenta características que no suelen corresponder con objetos que sobreviven al ingreso atmosférico.
El científico señaló que la pieza no presenta una corteza de fusión.
Esta capa puede formarse en la superficie de un cuerpo cuando atraviesa la atmósfera a gran velocidad.
También destacó que el material presenta una elevada porosidad y una estructura compuesta por esferas con espacios vacíos.
Según su evaluación, esas características no son propias de materiales procedentes del espacio.
Otro elemento considerado relevante es el lugar donde apareció el fragmento.
“No hay un cráter que en fragmentos del tamaño de ese puede tener pocos centímetros de diámetro y profundidad”, afirmó Iturralde.
La ausencia de una marca de impacto no descarta por sí sola un origen extraterrestre.
Sin embargo, constituye otro elemento que dificulta sostener actualmente esa hipótesis.
El fragmento será sometido a estudios
La investigación deberá combinar distintas evidencias antes de establecer una identificación definitiva.
El objeto será sometido a análisis mineralógicos y químicos para determinar los elementos que componen la muestra.
Los resultados permitirán establecer si sus características son compatibles con materiales formados en la Tierra.
También podrán compararse con materiales conocidos de origen tecnológico o industrial.
Los registros de posibles fenómenos atmosféricos podrían aportar información adicional sobre el momento del hallazgo.
Asimismo, observaciones satelitales y datos sismológicos podrían ayudar a determinar si ocurrió un evento compatible con la llegada de un cuerpo espacial.
La identificación resulta especialmente importante porque diferentes materiales terrestres pueden presentar formas y texturas poco comunes.
Una roca inusual, residuos industriales o componentes tecnológicos pueden confundirse con fragmentos meteoríticos.
Por ello, el aspecto de una pieza no permite confirmar por sí mismo su procedencia.
Cuba tiene antecedentes de meteoritos
Cuba cuenta con varios antecedentes documentados de objetos procedentes del espacio.
El caso más conocido ocurrió en Viñales, provincia de Pinar del Río, el 1 de febrero de 2019.
En aquella ocasión, un condrito ordinario ingresó en la atmósfera y terminó fragmentándose.
El fenómeno fue observado como una bola de fuego acompañada por una estela y una fuerte explosión.
Los registros científicos cubanos también incluyen las caídas de Las Canas, Bacuranao, Santa Isabel de las Lajas y Ramón de las Yaguas.
Estos eventos ocurrieron en 1844, 1974, 1994 y 2021, respectivamente.
Si los análisis confirman un origen extraterrestre para el fragmento de Pilón, se sumaría a esa relación.
Por ahora, la naturaleza del objeto permanece sin confirmar.
Los investigadores deberán determinar si su composición y estructura son compatibles con un meteorito.
También deberán considerar el contexto en el que fue encontrado y la ausencia de evidencias de impacto.
