Valencia, 25 de agosto de 2026-. Estados Unidos estudia revocarle visas a hasta 200 mil solicitantes de asilo que entraron al país con permisos de negocios y turismo.
El gobierno de Donald Trump evalúa revocar hasta 200.000 visas B1 y B2 de extranjeros que posteriormente solicitaron asilo en Estados Unidos.
La iniciativa fue reportada por The Associated Press y es impulsada por el Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio.
La medida se desarrolla en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y podría convertirse en la mayor cancelación masiva de visas registrada en Estados Unidos.
Estados Unidos estudia revocarle visas a hasta 200 mil solicitantes de asilo que entraron al país con permisos de negocios y turismo
La propuesta está dirigida principalmente a personas que ingresaron a Estados Unidos con visas para turismo o negocios.
Posteriormente, esos extranjeros presentaron solicitudes de asilo o actualmente buscan protección mediante ese sistema migratorio.
Las autoridades pretenden identificar estos casos y proceder con la revocación de las visas correspondientes.
El gobierno de Trump sostiene que la iniciativa forma parte de una ofensiva contra solicitudes de asilo que considera fraudulentas o carentes de fundamento.
La medida representa un nuevo endurecimiento de los controles sobre extranjeros que buscan permanecer en territorio estadounidense.
Sin embargo, la revocación de una visa B1 o B2 no implica automáticamente una deportación.
La cancelación supone la pérdida de la autorización para utilizar ese documento como visitante de negocios o turista.
También puede generar consecuencias migratorias para quienes permanecen en Estados Unidos mientras esperan una decisión sobre sus solicitudes.
Administración Trump aumenta las cancelaciones
La posible revocación masiva se suma a otras medidas implementadas por la administración Trump.
Entre ellas figuran controles más estrictos sobre antecedentes y actividad en redes sociales.
También se han establecido nuevas exigencias económicas para determinados solicitantes.
Según AP, alrededor de 175.000 visas ya habían sido canceladas por razones relacionadas con antecedentes penales o consideraciones políticas.
La nueva iniciativa elevaría considerablemente esa cifra si finalmente se aplica en la escala planteada.
El Departamento de Estado y Seguridad Nacional buscan reforzar el análisis de las personas que utilizan distintos mecanismos migratorios después de ingresar al país.
La medida podría terminar en los tribunales
La magnitud de la iniciativa podría provocar nuevos desafíos legales en Estados Unidos.
Organizaciones defensoras de los inmigrantes y abogados especializados podrían cuestionar la legalidad de una cancelación de esta dimensión.
Uno de los principales puntos de discusión sería la situación de personas que ya están dentro del país y tienen procesos de asilo pendientes.
La posible medida aparece además en medio de una creciente disputa judicial sobre las políticas migratorias de Trump.
Días atrás, un juez federal anuló una política que había suspendido el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países.
El magistrado determinó que el secretario de Estado había excedido su autoridad legal.
Si la administración concreta la nueva iniciativa en la escala prevista, la revocación de hasta 200.000 visas marcaría un nuevo punto de inflexión en la política migratoria estadounidense.
