Valencia, 25 de agosto de 2026-. Secretario de Guerra de EEUU no descartó bombardear Irán luego de la ofensiva económica anunciada por Trump.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este lunes que Washington mantiene abierta la posibilidad de realizar ataques contra Irán.
La declaración se produjo horas después de que el Gobierno estadounidense anunciara un nuevo paquete de sanciones económicas contra Teherán.
Hegseth rechazó que las nuevas medidas financieras impliquen descartar una eventual acción militar.
“Si necesitamos usar ataques cinéticos, los usaremos”, afirmó durante una visita a una planta de vehículos militares en Wisconsin.
Secretario de Guerra de EEUU no descartó bombardear Irán luego de la ofensiva económica anunciada por Trump
El funcionario advirtió que Estados Unidos responderá si Irán adopta acciones que considere una provocación contra sus fuerzas.
“Si Irán es tan imprudente como para extralimitarse o provocar al Ejército estadounidense, haremos lo que sea necesario”, sostuvo.
Hegseth aseguró que la presión económica representa actualmente una de las principales herramientas de Washington contra Teherán.
Sin embargo, dejó claro que el Pentágono no ha cerrado la puerta a una intervención militar.
“De ninguna manera descartamos el uso de ataques cinéticos en el estrecho de Ormuz o en las cercanías de Irán”, agregó.
Las declaraciones se producen después de varios días de aparente reducción de las tensiones militares entre ambos países.
Washington sostiene que el endurecimiento de las sanciones busca presionar a Teherán para regresar a las negociaciones.
La Casa Blanca también pretende que las autoridades iraníes reduzcan sus exigencias dentro de un eventual proceso para poner fin al conflicto.
Este lunes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó la denominada operación “Paria económico” contra Irán.
La iniciativa busca ampliar las sanciones contra empresas, instituciones y otros actores que mantengan relaciones comerciales con la República Islámica.
El programa contempla medidas destinadas a reducir todavía más las ventas internacionales de petróleo iraní.
Además, Washington identificó cinco sectores considerados esenciales para la generación de ingresos de Teherán.
Estos son activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
La estrategia también contempla sanciones contra actores extranjeros que faciliten operaciones comerciales o financieras vinculadas con Irán.
Bessent advirtió que las entidades que ayuden a Teherán podrían quedar expuestas al alcance de las sanciones estadounidenses.
El endurecimiento de la presión económica ocurre en un momento especialmente delicado para el conflicto.
Según el Gobierno estadounidense, el objetivo es aumentar el costo económico para Irán sin renunciar a otras opciones de presión.
La advertencia de Hegseth, por tanto, mantiene vigente el riesgo de una nueva escalada militar.
El funcionario mencionó específicamente el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte internacional de petróleo.
La tensión se produce una semana después de que expirara un alto el fuego y el plazo de 60 días acordado para negociar el final de la guerra.
El conflicto se aproxima ahora a los seis meses, mientras persisten las diferencias entre Washington y Teherán.
Con las nuevas sanciones y la amenaza de posibles ataques, Estados Unidos mantiene una estrategia que combina presión económica y advertencias militares.
