Cuba se prepara para una jornada a oscuras tras prever un apagón récord del 69 % que dejará a casi 10 millones de ciudadanos con apenas dos horas diarias de luz. Un promedio de apenas dos a tres horas de energía eléctrica recibirán los 9,4 millones de habitantes de Cuba durante este jueves, en medio de una de las jornadas más complejas del año. La estatal Unión Eléctrica (UNE) proyecta que la afectación máxima dejará simultáneamente sin suministro al 69 % del territorio nacional.
Proyecciones de demanda, déficit energético e impacto en la población
Al respecto, los cálculos técnicos de la empresa estatal para el período de mayor consumo (tarde-noche) de este jueves estiman una capacidad de generación de apenas 1.035 megavatios (MW) frente a una demanda requerida que alcanzará los 3.200 MW. Por consiguiente, la diferencia entre la oferta y la necesidad real dejará un déficit gigantesco en la red. Sin embargo, la capacidad de respuesta del sistema se mantiene fuertemente reducida.
«La desconexión planificada alcanzará los 2.195 MW durante las horas pico para evitar el colapso total y desordenado de la red nacional», confirmaron los reportes de la UNE.
Efectivamente, el corte programado busca proteger la golpeada infraestructura de un apagón generalizado no controlado. Por este motivo, las autoridades gubernamentales admitieron de forma pública que la situación operativa del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) atraviesa una fase «crítica».
Reconocimiento oficial de la crisis y perspectivas operativas
Colapso operativo del Sistema Electroenergético Nacional
Por lo tanto, la falta de combustible y las fallas recurrentes en las termoeléctricas impiden estabilizar el flujo hacia los hogares y comercios. Por esa razón, el plan de contingencia estatal aplica recortes masivos en casi todas las provincias del país para racionar la poca energía disponible.
Escenario de incertidumbre para las próximas horas
Por otra parte, la brecha entre la generación real y la demanda estimada presagia jornadas de alta tensión social e industrial. Ciertamente, los ciudadanos dependen de breves ventanas de dos o tres horas para cumplir con sus actividades básicas antes de quedar nuevamente en la penumbra. No obstante, las autoridades no han precisado una fecha estimada para la recuperación gradual de la capacidad instalada.
Con información de EFE
