La ONU denuncia la ejecución de más de 40 miembros de minorías étnicas en Irán y alertan sobre nuevas ejecuciones inminentes tras procesos con presuntas torturas. Un grupo de expertos en derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció este jueves que las autoridades de Irán ejecutaron a al menos 24 ciudadanos baluchis y 22 kurdos en lo que va de año. Ciertamente, los especialistas enviaron un firme llamado al régimen de Teherán para que cese de inmediato la intensificación de la represión dirigida contra estas y otras minorías étnicas.
Alerta por ejecuciones inminentes, denuncias de tortura y arrestos arbitrarios
Al respecto, a través de un comunicado oficial, los relatores e investigadores advertieron que al menos cuatro ciudadanos de origen kurdo y uno de etnia baluchi corren un riesgo inminente de llegar al patíbulo. Por consiguiente, denunciaron que los tribunales dictaron estas sentencias en procesos judiciales irregulares donde los funcionarios extrajeron confesiones mediante tortura física y psicológica. Sin embargo, la persecución estatal se ha profundizado en los últimos meses.
«Muchos miembros de estas comunidades minoritarias sufren detenciones arbitrarias y condenas fundadas en motivaciones políticas, recurriendo al uso reiterado de cargos vinculados a la seguridad nacional», recalcaron los expertos independientes de la ONU.
Efectivamente, la relatora especial de las Naciones Unidas para Irán, Mai Sato, firmó el documento de denuncia junto a otros especialistas. Por este motivo, los defensores internacionales enfatizaron que el Estado iraní endureció el marco jurídico para sofocar la disidencia interna, afectando de manera desproporcionada a la población kurda. Por otro lado, el uso de figuras legales ambiguas facilita las condenas expeditas.
Uso de la legislación de 2025 y respaldo de múltiples relatores
Ampliación de delitos y persecución a la disidencia
Por lo tanto, la representación de la ONU hizo especial hincapié en la reforma legal que el Parlamento aprobó en 2025, la cual expandió el alcance de los delitos de espionaje y los cargos por seguridad nacional. Por esa razón, los jueces han utilizado tipificaciones como «enemistad contra Dios» o «rebelión en la tierra» como un instrumento institucional para criminalizar el activismo y la protesta social en las regiones que habitan las minorías.
Misión conjunta de grupos de trabajo independientes
Por otra parte, 16 expertos de la ONU respaldaron la declaración conjunta, incluyendo a los integrantes de los grupos de trabajo especializados en Detenciones Arbitrarias y Desapariciones Forzadas o Involuntarias. Ciertamente, el bloque de especialistas instó a la comunidad internacional a ejercer presión diplomática para revertir las órdenes de ejecución. No obstante, las autoridades judiciales en Teherán no han emitido una respuesta oficial ante los señalamientos de las Naciones Unidas.
Con información de EFE
