Valencia, 19 de marzo de 2026-. Conoce el nuevo marco regulatorio para las criptomonedas. La regulación de criptoactivos en EE.UU. establece por primera vez criterios claros sobre cómo se aplican las leyes federales a los activos digitales.
Conoce el nuevo marco regulatorio para las criptomonedas
La directriz conjunta define una taxonomía que evita la superposición regulatoria. El documento aclara qué activos son valores y cuáles quedan fuera de esa categoría.
Las versiones tokenizadas de acciones o bonos seguirán bajo supervisión de la SEC. Sin embargo, cuatro categorías quedan exentas, incluyendo las materias primas digitales.
La regulación de criptoactivos en EE.UU. reconoce como “materias primas digitales” a 16 criptoactivos. Entre ellos figuran Bitcoin, Ethereum, Solana y XRP, ahora bajo jurisdicción exclusiva de la CFTC.
Reconocimiento del fin del contrato de inversión
Uno de los cambios más relevantes es el concepto de “fin del contrato de inversión”. Las agencias aceptan que un token puede dejar de ser un valor cuando el proyecto alcanza descentralización.
Esto significa que, aunque un token haya sido vendido inicialmente bajo un contrato de inversión, su estatus puede cambiar. Una vez cumplidas las obligaciones del equipo desarrollador, el activo puede negociarse libremente.
La regulación de criptoactivos en EE.UU. también aclara que actividades como minería y staking acumulativo no constituyen ofertas de valores. Procesos como el wrapping tampoco alteran el estatus de un activo no considerado valor.
Seguridad jurídica y próximos pasos legislativos
La directriz brinda seguridad inmediata a empresas, inversionistas e infraestructura tecnológica. El sector financiero tradicional ve reducidos los riesgos de acciones coercitivas retroactivas.
La SEC pidió al Congreso aprobar la Ley CLARITY. El proyecto busca codificar legalmente la división de competencias entre la SEC y la CFTC.
La regulación de criptoactivos en EE.UU. podría consolidarse si el Senado aprueba esta legislación. El objetivo es evitar futuros cambios de criterio y garantizar estabilidad normativa.
El nuevo marco representa un punto de inflexión para la industria digital.
