Valencia, 19 de marzo de 2026-. Así la guerra en Irán atenta contra los avances tecnológicos. El conflicto bélico en Irán ha provocado un cuello de botella crítico en la red de suministro mundial. Aunque el petróleo domina los titulares, el helio es hoy un componente esencial que escasea peligrosamente.
Este gas es indispensable para fabricar semiconductores y chips avanzados presentes en teléfonos y vehículos eléctricos. Una falta prolongada de este recurso podría detener la producción de electrónica a nivel global. Los fabricantes dependen de su pureza para mantener entornos de fabricación ultralimpios y con temperaturas controladas.
Así la guerra en Irán atenta contra los avances tecnológicos
El helio es el segundo elemento más ligero del universo y posee propiedades únicas para la industria. Se utiliza en resonancias magnéticas, fibra óptica, soldaduras especiales y en la detección de fugas críticas. Phil Kornbluth, experto en el sector, afirma que no existe un reemplazo para el helio de alta pureza.
En la industria de microchips, este gas es vital para la transferencia de energía y calor. Debido a su alto costo, las empresas ya usan sustitutos en procesos donde es técnicamente posible hacerlo. Sin embargo, en las cámaras de vacío de los semiconductores, su ausencia paralizaría totalmente las líneas de montaje.
Por esta razón, la crisis global por escasez de helio amenaza con encarecer aún más la tecnología. El helio industrial se obtiene principalmente como un subproducto durante el procesamiento del gas natural licuado (GNL). Si la extracción de gas se detiene por la guerra, la producción de helio también desaparece.
El bloqueo en el Golfo Pérsico
El Servicio Geológico de Estados Unidos estima que existen 31.300 millones de metros cúbicos de helio recuperable. Qatar posee la mayor reserva del mundo, con 10.100 millones de metros cúbicos, seguido por Estados Unidos y Argelia. El año pasado, la nación qatarí produjo más de un tercio del suministro global de este gas.
Actualmente, el bloqueo en el estrecho de Ormuz impide la salida de buques desde el golfo Pérsico. Esto significa que un tercio del helio mundial está, de facto, fuera de servicio por el conflicto. La crisis global por escasez de helio se agrava mientras las rutas marítimas permanezcan cerradas al comercio.
Expertos advierten que los centros de datos también podrían verse obligados a reducir sus planes de expansión. La estabilidad de la red global de suministro depende ahora de una desescalada en la región de Oriente Medio. Sin una solución diplomática, el desabastecimiento de chips avanzados impactará severamente en la economía digital de 2026.
