Científicos del CSIC descubren que los componentes bioactivos de la leche materna reducen la presencia de genes resistentes a los antibióticos en el intestino infantil durante los primeros meses de vida. Un equipo internacional de investigadores liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España demostró este martes 1 de septiembre de 2026 que la lactancia materna exclusiva reduce de forma significativa la abundancia y la diversidad de genes de resistencia a los antibióticos en el tracto intestinal de los bebés a lo largo de sus primeros meses de vida.
Por lo tanto, el trabajo científico divulgado por la revista especializada Cell Report Medicine determinó con precisión que los oligosacáridos presentes en la leche humana (HMO) actúan como moduladores directos del resistoma infantil, limitando la proliferación de bacterias portadoras de mecanismos defensivos ante fármacos antimicrobianos.
Ante este escenario, la investigación abre una nueva perspectiva sobre cómo la nutrición neonatal moldea el sistema inmunológico temprano y previene complicaciones infecciosas en etapas posteriores del desarrollo humano.
Papel de los oligosacáridos (HMO), equilibrio microbiano y resistoma temprano
En primer lugar, los autores del ensayo clínico identificaron por primera vez los mecanismos bioquímicos mediante los cuales los compuestos bioactivos de la leche humana intervienen activamente en la configuración de la microbiota intestinal durante el periodo de lactancia.
En este sentido, los oligosacáridos no solo nutren al recién nacido, sino que seleccionan y promueven la colonización de cepas bacterianas benéficas que impiden el asentamiento de microorganismos patógenos con alta carga de resistencia medicamentosa.
- Institución líder del hallazgo: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España.
- Medio de divulgación científica: Revista médica Cell Report Medicine.
- Elemento bioactivo clave: Oligosacáridos de la leche humana (HMO, por sus siglas en inglés).
- Efecto principal: Disminución en la cantidad y variedad de genes bacterianos resistentes a tratamientos antibióticos.
- Población objeto: Lactantes evaluados durante sus primeros meses de desarrollo intestinal.
«Identificamos por primera vez el papel de los oligosacáridos de la leche humana como moduladores del desarrollo temprano del resistoma intestinal infantil, demostrando que la composición láctea condiciona directamente la aparición de genes resistentes», puntualizaron los investigadores en el informe de Cell Report Medicine.
Por consiguiente, los especialistas resaltan que la lactancia materna ofrece beneficios protectores que trascienden el mero aporte calórico.
Factores genéticos de la madre, balance bacteriano y salud a largo plazo
Variabilidad genética y composición láctea
Por su parte, el estudio experimental comprobó que las diferencias genéticas individuales entre las madres influyen directamente en la concentración y el perfil molecular de los componentes bioactivos secretados en la leche.
De manera paralela, estas variaciones determinan que ciertos tipos de leche humana favorezcan con mayor eficacia comunidades microbianas balanceadas, ayudando a frenar la dispersión de secuencias genéticas asociadas a la resistencia antimicrobiana en los intestinos de los lactantes.
Proyecciones clínicas y bienestar futuro
Al respecto, la comunidad médica internacional destacó que comprender estas interacciones tempranas resulta crucial frente al desafío global que plantea la ineficacia de los antibióticos convencionales en la práctica pediátrica.
Asimismo, los científicos remarcaron que un microbioma equilibrado desde el nacimiento reduce la vulnerabilidad ante cuadros infecciosos y favorece una mejor respuesta terapéutica frente a distintas patologías a lo largo del crecimiento.
Con información de EFE
