Cerca de 1.800 conductores en Maturín cumplen tres semanas sin surtir gasolina subsidiada por el cierre imprevisto de una estación de servicio y denuncian la falta de respuestas oficiales ante el colapso de sus grupos de abastecimiento. Una comunidad integrada por aproximadamente 1.800 conductores en la ciudad de Maturín, estado Monagas, cumplió este martes 1 de septiembre de 2026 tres semanas continuas sin poder acceder al despacho de gasolina subsidiada, luego de que la estación de servicio donde se encontraban asignados suspendiera intempestivamente sus operaciones sin emitir una notificación previa a los usuarios.
Por lo tanto, los propietarios de vehículos expresaron su profunda preocupación ante el silencio institucional de las dependencias energéticas, las cuales no han ofrecido precisiones técnicas sobre los motivos que forzaron la interrupción del suministro en los surtidores.
Ante este escenario, la prolongada inactividad golpea la movilidad de transportistas y particulares que dependen exclusivamente de esta cuota preferencial para cumplir con sus labores cotidianas.
Suspensión sin previo aviso, falta de información y reclamos de choferes
En primer lugar, los perjudicados denunciaron que la paralización de la bomba se produjo de manera sorpresiva, dejando desamparados a los cientos de usuarios que aguardaban su turno reglamentario según el cronograma de placas.
En este sentido, los conductores lamentaron que ninguna autoridad regional o directivo de la estatal petrolera haya acudido al establecimiento para aclarar si se trata de fallas mecánicas en los tanques, problemas de inventario o una reclasificación comercial del punto de venta.
- Población impactada: Alrededor de 1.800 conductores afectados de manera directa en la capital monaguense.
- Tiempo de inactividad: Tres semanas consecutivas sin despacho de combustible preferencial.
- Estructura comunitaria: Seis grupos organizados integrados por 300 usuarios censados en cada bloque.
- Principal obstáculo: Imposibilidad de migrar a otras estaciones subsidiadas debido a la saturación de los registros locales.
«Tres semanas con esta que va corriendo, no hay servicio de combustible; nadie sabe, ningún ente da una respuesta de lo que está sucediendo, no hay subsidio de gasolina», reclamó Carlos Maita, uno de los choferes afectados en la capital monaguense.
Por consiguiente, los voceros de las colas han intentado establecer contacto con los enlaces parroquiales para exigir la restitución inmediata de los despachos diarios.
Estructura de 1.800 usuarios, seis grupos y rechazo a reubicaciones
Organización interna y dificultad de traslado
Por su parte, el esquema logístico implementado en la estación clausurada se estructuraba a través de seis grupos específicos integrados por 300 propietarios de automóviles cada uno, conformando el padrón global de 1.800 beneficiarios censados formalmente bajo el sistema estatal de protección. De manera paralela, los afectados puntualizaron que la propuesta de trasladar a esta masa de conductores hacia otros establecimientos subsidiados de la ciudad resulta inviable desde el punto de vista operativo, pues las restantes estaciones de Maturín se encuentran al límite de su capacidad y no disponen de cupos para absorber nuevos bloques.
Exigencia de soluciones institucionales en Monagas
Al respecto, los ciudadanos afectados subrayaron la gravedad de que un beneficio otorgado de manera regular sea cancelado de la noche a la mañana sin dejar constancia administrativa o verbal para la comunidad. Asimismo, los choferes insistieron en que la falta de combustible subsidiado encarece sus gastos operativos al verse empujados a recurrir a esquemas dolarizados para mantenerse en circulación por la entidad oriental.
«Somos seis grupos, cada grupo está contemplado por 300 usuarios que hacen un total de 1.800 personas que nos beneficiamos del subsidio del Estado, que de repente nos suspendieron sin ningún tipo de notificación ni por escrito ni verbal», detalló el conductor Naclé Morún.
Con información de Unión Radio
