Científico ambiental Juan Carlos Sánchez alerta sobre el impacto inminente de un «Súper Niño» en Venezuela y pide modificar los calendarios de siembra ante el riesgo de sequía extrema e incendios forestales. El doctor en Ciencias Ambientales del Instituto Nacional de Ciencias Aplicadas de Toulouse (Francia), Juan Carlos Sánchez, recomendó este lunes 31 de agosto de 2026 modificar de forma preventiva los calendarios agrícolas en el país con el fin de proteger las cosechas frente a las severas alteraciones asociadas a la llegada del fenómeno climático «Súper Niño».
Por lo tanto, el investigador advirtió que la magnitud del evento requerirá planes de contingencia urgentes para evitar contingencias en el Sistema Eléctrico Nacional, el suministro de agua potable y el control de incendios de vegetación.
Ante este escenario, la comunidad científica insta a los organismos públicos y a la población a implementar medidas tempranas de adaptación antes de que se presenten los meses de mayor rigor térmico.
Pico entre diciembre y marzo, ajuste agrícola y preparación de bomberos
En primer lugar, durante una entrevista concedida al programa A Tiempo de Unión Radio, Sánchez precisó que esta manifestación climática figura como una de las más intensas registradas en los últimos años, pronosticando que su fase de mayor impacto sobre el territorio venezolano ocurrirá entre los meses de diciembre y marzo.
En este sentido, el especialista enfatizó la viabilidad técnica de reprogramar los ciclos de siembra tradicionales para evitar que las plantaciones sufran daños irreparables por el calor sofocante y la escasez hídrica prolongada.
- Fase de mayor intensidad: Período comprendido entre diciembre y marzo con acentuación del déficit de lluvias.
- Estrategia agronómica: Desplazamiento preventivo de las fechas de siembra para sortear los picos de estrés hídrico.
- Fortalecimiento bomberil: Dotación urgente de equipos, preparación técnica y ampliación de los cuerpos de bomberos forestales y brigadas voluntarias.
«En materia agrícola es posible mover los calendarios de siembra, de tal manera que los cultivos no sufran tanto el calor intenso y la sequía; sobre los incendios forestales, hay que apoyar más a los bomberos con mejor equipamiento y preparación, estimándose además mayores restricciones de consumo», detalló Juan Carlos Sánchez.
Por consiguiente, los productores del campo evalúan esquemas de riego alternativos para blindar sus unidades de producción.
Riesgo hidroeléctrico, ahorro de energía y fase de recuperación en abril
Impacto en embalses y suministro de energía
Por su parte, el experto ambiental subrayó que la disminución sostenida de las precipitaciones podría comprometer los niveles operativos de los principales embalses de generación hidroeléctrica y distribución de agua potable.
De manera paralela, Sánchez anticipó que esta coyuntura demandará una disciplina colectiva en el consumo energético para mitigar las restricciones operativas que suelen aplicarse durante los periodos de sequía crítica.
Proyección de alivio en el segundo trimestre
Al respecto, el panorama contempla una ventana de recuperación hidrológica que comenzaría a manifestarse de manera paulatina a partir del mes de abril, favoreciendo la recarga de las cuencas hidrográficas y la estabilización de los reservorios nacionales.
Asimismo, los especialistas reiteran que la clave reside en la prevención temprana por parte de la ciudadanía y las instituciones del Estado para sortear el período seco con el menor impacto socioeconómico posible.
Con información de Unión Radio
