Cancelaciones de vuelos entre España y Venezuela podrían afectar a 15.000 pasajeros semanales. La ola de suspensiones de rutas aéreas entre España y Venezuela amenaza con dejar varados hasta 15.000 pasajeros por semana, según estimaciones del sector aeronáutico. Este panorama surge luego de que varias aerolíneas internacionales anunciaron la cancelación de sus vuelos hacia Caracas, en respuesta a alertas de seguridad y advertencias de autoridades internacionales.
El paso más reciente lo dio Iberia, que junto a Air Europa y Plus Ultra, suspendió sus servicios Madrid–Caracas tras una recomendación de seguridad emitida por la autoridad española AESA. La advertencia aludía al incremento de actividad militar y al despliegue de armamento antiaéreo en la región, factores que elevan el riesgo operacional.
Hasta ahora, las cancelaciones ya han perjudicado a al menos 6.000 pasajeros en España, quienes tenían vuelos programados hacia Venezuela. Muchos de ellos han debido postergar o reprogramar sus viajes, optar por rutas alternas o simplemente solicitar reembolsos.
La crisis aérea también complica el regreso de venezolanos en la diáspora, turistas y viajeros de negocios. La suspensión de rutas directas implica rutas más largas, viajes por múltiples escalas y mayores costos. Además, afecta la conectividad internacional del país, ya limitada tras años de crisis en el sector aeronáutico.
En la práctica, la cifra de 15.000 pasajeros semanales —si se confirma— representa un fuerte impacto en movilidad internacional, comercio, transporte de carga incluida, y en la posibilidad de resolver urgencias, visitas familiares o compromisos laborales. La falta de certezas sobre cuándo se restaurarán los vuelos agrava la situación.
Con información de Banca y Negocios, agencias internacionales de prensa y fuentes del sector aéreo.
