Brutal incidente del Boeing 737 de Ryanair llega a los tribunales con una millonaria demanda colectiva por el pasajero succionado en pleno despegue. Un grupo integrado por 36 pasajeros de los 149 que se encontraban a bordo del avión de Ryanair siniestrado el 10 de julio en Grecia formalizará una demanda por decenas de millones de euros, luego de que la ruptura de una pieza del motor perforara la cabina y causara que un usuario quedara succionado parcialmente hacia el exterior.
Los severos daños físicos y el trauma psicológico experimentados por las víctimas impulsaron la apertura de un proceso judicial contra las empresas involucradas en la operación y mantenimiento del vuelo.
Desprendimiento en el motor, ruptura de ventanilla y dramático rescate
Sobre la emergencia registrada durante la carrera de despegue desde Tesalónica hacia Memmingen, una de las paletas del ventilador del motor del Boeing 737-800 se fracturó e impactó fuertemente contra el fuselaje. En este sentido, la colisión destruyó la ventanilla del asiento 11F, donde viajaba el ciudadano serbio Ljubisa Karovic, de 61 años, cuyo torso y cabeza quedaron suspendidos fuera de la aeronave.
«Escuché un fuerte estruendo y vi que parte del cuerpo de mi esposo ya colgaba hacia afuera; otros pasajeros lo sujetaron de las piernas y taparon el hueco con una maleta grande hasta lograr meterlo nuevamente», relató su esposa, Svetlana Maksimovic.
Por consiguiente, el pasajero permaneció internado durante una semana en un centro asistencial de Grecia debido a quemaduras, pérdida del conocimiento, heridas graves en una mano y lesiones en el cuello que obligaron al uso de un collarín cervical por seis semanas.
Preparación de la demanda e inconsistencias en la versión de la aerolínea
Alcance de las acciones legales e informe pericial de la NTSB
Por su parte, el abogado griego Vassilios Tsiaras adelantó que la querella multimillonaria podría dirigirse contra la aerolínea Ryanair, el fabricante Boeing, las compañías encargadas del mantenimiento o la empresa constructora del motor. En este contexto, el informe preliminar de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) constató la fractura de la paleta y la presencia de restos biológicos en la turbina, aunque la defensa legal sostiene dudas sobre si el impacto de un ave pudo provocar semejante nivel de destrucción.
Cuestionamientos a la directiva y contradicciones oficiales
Por otro lado, los hallazgos de la NTSB desmintieron las declaraciones públicas del director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, quien había calificado de «sensacionalistas» las versiones sobre el pasajero succionado y aseguró que nadie había salido por la ventana. Ciertamente, el organismo supervisor reprendió al directivo por emitir juicios precipitados, mientras que el director financiero de la compañía, Neil Sorahan, afirmó que mantienen comunicación con la familia pero evitó hablar de compensaciones económicas.
Con información de Alertas 24
