La NASA revela las primeras imágenes del cráter lunar formado por el violento impacto de un cohete Falcon 9 de SpaceX. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) difundió una serie de fotografías satelitales que confirman la formación de un cráter de aproximadamente 18 metros en la superficie de la Luna, generado a raíz del choque a alta velocidad de los restos de un cohete de la empresa aeroespacial SpaceX ocurrido la semana pasada.
Las tomas en alta resolución permiten a los científicos y astrónomos examinar los efectos mecánicos de la colisión de basura espacial sobre el suelo lunar. Por lo tanto, los equipos de investigación astronómica analizan las transformaciones topográficas en la zona del impacto.
Capturas orbitales, instrumentación LRO y registro de la colisión
Sobre los detalles técnicos de las imágenes divulgadas, se trata de una composición fotográfica facilitada de forma conjunta por el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y la compañía Intuitive Machines, registros obtenidos entre el 11 y el 12 de agosto a través de la cámara de ángulo estrecho de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO). En este sentido, la nave orbital captó diferentes ángulos del terreno que evidencian la magnitud de la hendidura provocada por la estructura metálica.
«Las secuencias visuales muestran con claridad los distintos ángulos del cráter formado en el suelo lunar luego de que la etapa superior del cohete Falcon 9 de SpaceX impactara de forma directa el pasado 5 de agosto de 2026», precisaron los reportes de la misión espacial.
Por consiguiente, los especialistas espaciales procesan las tomas para contrastar la topografía previa con el estado actual del relieve lunar.
Impacto de la etapa superior del Falcon 9 y análisis geológico
Trayectoria orbital y choque del 5 de agosto
Por su parte, los registros confirman que el objeto que colisionó contra la superficie selenita correspondía a la etapa superior del lanzador Falcon 9, la cual completó su órbita hasta precipitarse de manera definitiva a inicios de mes. En este contexto, el choque no solo permitió ubicar el punto exacto del contacto, sino que aportó datos valiosos sobre la densidad del regolito y la dispersión de material a causa de impactos controlados.
Monitoreo continuo de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter
Por otro lado, la sonda LRO mantendrá sus trayectorias de rastreo sobre las coordenadas del choque para documentar la sedimentación del polvo y registrar posibles variaciones térmicas en el área afectada. Ciertamente, estos estudios complementarán la base de datos necesaria para la planificación de futuras misiones de alunizaje y el diseño de infraestructuras científicas en la superficie lunar.
Con información de EFE
