Valencia, 26 de diciembre de 2025-. Alerta por aumento de la sífilis en Uruguay. El incremento sostenido de los casos en el último quinquenio es interpretado como un reflejo de desigualdades sociales.
Así lo afirmó el viceministro de Salud Pública, Leonel Briozzo, en una entrevista concedida a la agencia EFE.
En Uruguay, el aumento de los casos de sífilis comenzó con la pandemia.
Sin embargo, el salto más pronunciado se registró durante el año 2024.
Según cifras oficiales, en 2020 se notificaron 3.566 casos. Para 2024, el número casi se duplicó y alcanzó 7.035 diagnósticos.
La tasa de incidencia llegó a 196,6 casos por cada 100 mil habitantes. Desde entonces, la enfermedad fue catalogada como un problema de salud pública.
Alerta por aumento de la sífilis en Uruguay
Los datos correspondientes a 2025 aún no están cerrados oficialmente.
No obstante, hasta la primera semana de diciembre ya se contabilizaban 5.220 casos.
La tasa de incidencia en lo que va de año se ubica en 145 casos por cada 100 mil habitantes.
El aumento de sífilis en Uruguay es generalizado en todo el territorio nacional.
Briozzo advirtió que uno de los grupos más afectados son los recién nacidos.
La sífilis congénita representa una de las consecuencias más graves del brote.
“El daño en los bebés puede ser fatal o generar malformaciones severas”, explicó el viceministro.
En muchos casos, los recién nacidos requieren cuidados intensivos prolongados.
El tratamiento con penicilina es efectivo, pero no siempre revierte totalmente las secuelas.
Para Briozzo, esta situación constituye una “enorme injusticia” para las nuevas generaciones.
Impacto social y sectores vulnerables
El viceministro señaló que el fenómeno se concentra en los sectores más vulnerables.
La mayoría de los casos se atiende en el sistema público de salud.
Allí se concentran mujeres con mayores dificultades socioeconómicas.
Por ello, la sífilis se ha convertido en un marcador claro de inequidad social.
Briozzo relató casos de mujeres víctimas de violencia de género reinfectadas durante el embarazo.
Esta situación evidencia fallas estructurales en derechos sexuales y reproductivos.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud adoptó nuevas medidas.
Desde diciembre, todos los servicios deben ofrecer pruebas rápidas de sífilis y VIH.
Las pruebas se realizan desde la primera consulta médica, incluyendo a la pareja.
El objetivo es facilitar el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno.
Una paradoja sanitaria
El aumento de sífilis en Uruguay ocurre en paralelo a un logro sanitario relevante.
La transmisión vertical del VIH está prácticamente eliminada en el país.
En los últimos cuatro años, se mantuvo por debajo del 2 %.
Para Briozzo, esto demuestra que se “bajó la guardia” frente a otras infecciones.
