Descubren molécula intestinal que protege contra la diabetes tipo 2. Un estudio internacional reveló que la trimetilamina (TMA), una molécula producida por bacterias del intestino, podría reducir el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad que afecta a más de 500 millones de personas en el mundo.
Cómo actúa la TMA
La TMA se genera al descomponer la colina, nutriente presente en huevos, carnes, pescados, lácteos y algunas verduras. En el hígado, parte de la TMA se transforma en TMAO, anteriormente vinculada con riesgos cardiovasculares.
Investigadores del Imperial College London y de instituciones de Bélgica, Canadá, Francia, Italia y España demostraron que la TMA puede inhibir la proteína IRAK4, clave en la inflamación metabólica y la resistencia a la insulina. Esto protege frente a los efectos de dietas altas en grasas.
Descubren molécula intestinal que protege contra la diabetes tipo 2
Hallazgos experimentales
El equipo combinó estudios con células humanas, ratones y análisis de quinasas, comprobando que la TMA se une a IRAK4 y reduce la inflamación. La inhibición farmacológica o la eliminación genética de IRAK4 imitó los efectos protectores de la TMA, validando esta proteína como objetivo terapéutico.
Implicaciones para la salud
“El hallazgo abre nuevas vías para tratar o prevenir la diabetes, un factor de riesgo de enfermedades cardíacas”, afirmó el profesor Peter Liu, del Instituto de Cardiología de la Universidad de Ottawa. Patrice Cani, del Imperial College, destacó que la nutrición y el microbioma intestinal pueden trabajar juntos para mejorar la salud metabólica.
Alimentación y TMA
La colina, esencial para la producción de TMA, se encuentra en alimentos como:
- Huevos (especialmente la yema)
- Carnes rojas y de pollo
- Pescados (salmón, bacalao)
- Lácteos (leche y queso)
- Legumbres, frutos secos y vegetales crucíferos
Una dieta variada ayuda a mantener niveles adecuados de este nutriente, beneficiando función cerebral, hepática y metabolismo.
Perspectivas futuras
Los resultados sugieren que estrategias alimentarias o farmacológicas que aumenten la TMA o inhiban su conversión a TMAO podrían convertirse en herramientas para prevenir la diabetes tipo 2 y sus complicaciones.
