Valencia, 6 de mayo de 2025-. Al no aumentar el salario mínimo los más afectados son los pensionados. El Gobierno de Nicolás Maduro aumentó bonificaciones para trabajadores públicos. Estas no afectan prestaciones. Jubilados y pensionados enfrentan desprotección. Especialistas critican la medida.
Ronald Balza, decano de la Ucab, cuestionó el ajuste salarial. El ingreso mínimo subió a 160 dólares vía bonos. El salario mínimo sigue en 130 bolívares. Esto agrava la desalarización.
Impacto en beneficios laborales
Balza, en entrevista con Román Lozinski, explicó las consecuencias. Los bonos excluyen vacaciones, utilidades y prestaciones. La reforma laboral de 2012 no protegió estos derechos. La falta de un salario digno persiste.
Los pensionados dependen del salario mínimo y bonos. Balza estima cinco millones de beneficiarios. La opacidad en datos oficiales preocupa. Los ingresos no cubren necesidades básicas.
Falta de transparencia
El economista criticó la gestión de recursos. Venezuela lleva diez años sin publicar presupuestos. “No sabemos en qué se usan los fondos”, afirmó. La transparencia es crucial.
Balza cuestionó la Ley de Protección de Pensiones. Aprobada en 2024, su impacto es desconocido. Los fondos recaudados carecen de claridad. Los pensionados siguen desamparados.
Desafíos para los vulnerables
La desalarización afecta a los más vulnerables. Los bonos no garantizan estabilidad. Jubilados enfrentan pobreza extrema. La inflación reduce su poder adquisitivo. Urgen soluciones integrales.
Al no aumentar el salario mínimo los más afectados son los pensionados
El enfoque en bonos debilita la economía formal. Los trabajadores públicos pierden derechos. Balza pide un salario digno. La crisis de pensiones requiere acción inmediata.
Llamado a reformas
Especialistas exigen revisar el sistema. Los bonos no resuelven la crisis. Jubilados y pensionados necesitan equidad. El Gobierno debe transparentar recursos. Venezuela enfrenta retos urgentes.
