Capturan en Acarigua a dos mujeres acusadas de desfalcar más de 50 mil dólares a una empresa mediante transacciones ficticias con tarjeta corporativa y cobro de comisiones ilegales. Comisiones de la Delegación Municipal Acarigua del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) capturaron este sábado 24 de octubre de 2026 en el estado Portuguesa a dos ciudadanas implicadas en un millonario fraude electrónico. Las detenidas ejecutaron el desvío sistemático e injustificado de recursos monetarios en detrimento del patrimonio de una conocida compañía de la región llanera.
El propio director nacional de la policía científica, comisario general Douglas Rico, detalló a través de sus canales oficiales en Instagram que los detectives practicaron el arresto en pleno sector Centro, correspondiente a la parroquia Acarigua del municipio Páez. Dicho operativo desarticuló la trama fraudulenta tras recibir y corroborar la denuncia formal de los apoderados legales de la firma comercial agraviada.
El abuso de confianza en la empresa y el uso irregular del instrumento bancario
Las pesquisas técnico-científicas permitieron individualizar las responsabilidades materiales del hecho y evidenciaron el grado de vulnerabilidad que enfrentó la junta directiva:
- Los sabuesos del Cicpc identificaron a la principal artífice del desfalco como Jennifer Lisbeth Caraballo López, de 32 años de edad, quien ostentaba un puesto de confianza dentro del organigrama corporativo.
- La directiva de la organización había asignado a Caraballo una tarjeta de débito corporativa con la instrucción estricta de costear exclusivamente gastos menores y misceláneos de índole estrictamente laboral.
- Jennifer Caraballo traicionó la buena fe de sus patronos al utilizar el plástico financiero para procesar compras inexistentes y operaciones comerciales ficticias de manera continuada.
- Los peritos del área de delitos informáticos identificaron a la cómplice de las maniobras como Milagros Coromoto Zapata Gutiérrez, igualmente de 32 años de edad, propietaria del comercio donde pasaban la tarjeta.
- Los funcionarios policiales allanaron el local comercial e incautaron los comprobantes electrónicos que demostraban la falsedad de los supuestos consumos de oficina.
En tal sentido, la confianza depositada en el personal administrativo representa con frecuencia un factor de riesgo cuando las compañías carecen de filtros de control cruzado.
A este respecto, diversos expertos en auditoría forense sostienen que las empresas deben conciliar diariamente los extractos bancarios de sus instrumentos plásticos para frenar anomalías a tiempo.
Aunado a esto, los investigadores del Cicpc comprobaron que las sospechosas alteraban los reportes contables internos para ocultar los montos debitados de las cuentas principales.
Asimismo, los representantes patronales aportaron los balances financieros históricos para que los fiscales fundamentaran la acusación preliminar.
El modus operandi del desfalco y la actuación del Ministerio Público
Cobro de comisión y el botín de 50 mil dólares
Por otra parte, la minuciosa reconstrucción de los movimientos financieros reveló una estructura delictiva perfectamente sincronizada entre ambas mujeres.
La investigación determinó que la comerciante Milagros Zapata retenía una comisión del 10% por cada transacción fraudulenta que autorizaba en su datáfono comercial.
Tras descontar el porcentaje pactado, Zapata transfería o entregaba el remanente en divisas en efectivo directamente a manos de Jennifer Caraballo.
A través de esta mecánica recurrente, ambas ciudadanas sustrajeron progresivamente un capital que superó los 50 mil dólares americanos de los fondos corporativos.
Dicho quebranto económico puso en jaque el flujo de caja y la operatividad cotidiana de la firma mercantil en el estado Portuguesa.
En consecuencia, los cuerpos periciales rastrean los bienes y activos adquiridos recientemente por las imputadas para solicitar medidas de aseguramiento y restituir los fondos a la parte agraviada.
De igual manera, los bancos emisores del instrumento corporativo colaboraron con la policía científica para facilitar las trazas digitales de cada cobro irregular.
Traslado a tribunales y apertura del juicio penal
Por añadidura, el cuerpo de investigaciones criminalísticas formalizó el traspaso de las detenidas a los órganos de justicia correspondientes.
Los oficiales de la Delegación Municipal Acarigua pusieron a Jennifer Lisbeth Caraballo López y a Milagros Coromoto Zapata Gutiérrez a la completa orden del Ministerio Público del estado Portuguesa.
Los fiscales de guardia elaboraron el pliego acusatorio con base en las evidencias bancarias, testimoniales y periciales levantadas por la brigada de fraudes electrónicos.
Dicha representación judicial presentará a las féminas ante los tribunales de control para imputarles delitos económicos y estafa agravada contra la propiedad privada.
Por otro lado, los gremios comerciales de las ciudades gemelas de Acarigua y Araure solicitaron mayor rigurosidad en las sanciones para proteger el patrimonio productivo local.
De modo que el desvío con la tarjeta corporativa, la comisión del 10% en el punto comercial, el botín de 50 mil dólares y el arresto ejecutado por el Cicpc en el municipio Páez marcan un claro precedente judicial en la entidad llanera.
Con información de Caraota Digital
