Acidificación oceánica amenaza los dientes de tiburón. El aumento de dióxido de carbono en la atmósfera provoca la acidificación oceánica, debilitando estructuras esenciales de los tiburones. Un estudio publicado en Frontiers in Marine Science revela que los dientes del tiburón de arrecife de punta negra (Carcharhinus melanopterus) sufren daños estructurales bajo niveles de pH proyectados para 2300, lo que podría afectar su capacidad de caza y supervivencia.
Experimento con dientes de tiburón
Los investigadores recolectaron más de 600 dientes de tiburones mantenidos en el acuario Sealife Oberhausen, Alemania. Seleccionaron 16 dientes intactos y los incubaron durante ocho semanas en agua de mar artificial a pH 8,2 (actual) y 7,3 (proyectado). El pH mide la acidez del agua; valores más bajos indican mayor acidez.
Se examinaron los dientes mediante microscopía óptica y electrónica. Se observaron cambios en circunferencia, grietas, agujeros y corrosión, especialmente en la raíz y la base, que proporcionan soporte al diente. El grupo ácido presentó un 8,2% de superficie dañada, frente a 5,3% en el control. Las coronas también mostraron pérdida de serraciones, esenciales para cortar presas.
Acidificación oceánica amenaza los dientes de tiburón
Según Maximilian Baum, primer autor del estudio, “los dientes de tiburón, aunque altamente mineralizados, son vulnerables a la corrosión en escenarios futuros de acidificación”. Los tiburones reemplazan sus dientes continuamente, pero el ritmo de regeneración podría no compensar los daños acelerados. Además, la regeneración en aguas ácidas exigiría más energía, afectando la fisiología del animal.
Limitaciones del estudio
El análisis se realizó en dientes separados del organismo, por lo que no se evaluaron posibles mecanismos de reparación biológica. Futuras investigaciones deberán estudiar dientes en tiburones vivos y la capacidad de adaptación de distintas especies.
Impacto ecológico
Los tiburones son depredadores tope y su salud afecta a toda la cadena alimentaria. La acidificación oceánica podría alterar ecosistemas completos. Como concluye Baum: “Los impactos del cambio climático repercuten en cascada en la red trófica y los ecosistemas marinos”.
