Al menos 3 muertos y 8 heridos deja un ataque a una base militar del norte de Colombia tras el bombardeo de drones en Bolívar y Abelardo De La Espriella ordena represalias inmediatas. Al menos 3 muertos y 8 heridos deja un ataque a una base militar del norte de Colombia este sábado 7 de noviembre de 2026 en el municipio de Santa Rosa del Sur, en el departamento de Bolívar.
El comando del Ejército colombiano informó que varios artefactos aéreos acondicionados con cargas detonantes estallaron de forma directa contra las instalaciones del Cantón Militar de la localidad.
El balance del Cantón Militar y la respuesta de Abelardo de la Espriella
A través de un comunicado oficial difundido a la opinión pública, las autoridades castrenses colombianas detallaron las consecuencias inmediatas de las detonaciones dentro de la guarnición.
En tal sentido, la comandancia militar precisó los estragos de la arremetida: «Como consecuencia de esta acción criminal, lamentablemente, tres de nuestros uniformados fueron asesinados, ocho más resultaron heridos de gravedad y otros integrantes de la institución resultaron afectados y reciben atención médica en diferentes centros asistenciales».
A este respecto, los helicópteros y ambulancias del Ejército evacuaron a los soldados afectados hacia instalaciones médicas de mayor nivel para estabilizar las heridas causadas por la metralla.
Aunado a esto, el jefe de Estado colombiano, Abelardo de la Espriella, recurrió a su cuenta oficial en la plataforma digital X para condenar el ataque enérgicamente.
El mandatario fijó una posición contundente en respaldo a las tropas: «Este criminal atentado ha dejado soldados muertos y heridos, hombres que sirven con honor a Colombia y que fueron víctimas de quienes pretenden sembrar el terror y desafiar la autoridad del Estado. Mi solidaridad con las familias de nuestros héroes asesinados y con los soldados heridos. He dispuesto que reciban toda la atención y el acompañamiento necesarios».
Asimismo, De la Espriella impartió instrucciones precisas al alto mando militar para intensificar las maniobras de inteligencia y captura contra las estructuras delictivas responsables y retomar el control total del orden público en los territorios amenazados.
Las alertas en el sur de Bolívar y el segundo atentado en el suroeste
La disputa sangrienta entre el Clan del Golfo y el ELN
Por otra parte, los análisis de inteligencia militar subrayan que la guarnición atacada se sitúa en una de las zonas de mayor confrontación armada del país.
Una alerta temprana emitida por la Defensoría del Pueblo en enero del presente año advirtió sobre la presencia hostil y los choques sistemáticos entre el Clan del Golfo y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
En consecuencia, ambas organizaciones ilegales libran una batalla constante para apoderarse de las rutas de narcotráfico, el control de la minería clandestina y los pasos estratégicos hacia la cordillera.
Dicha rivalidad territorial sitúa a las fuerzas armadas en el foco directo de atentados con métodos no convencionales que desafían las defensas perimetrales clásicas.
De igual manera, los peritos antiexplosivos recolectan evidencias de las aeronaves derribadas para establecer el tipo de pólvora y el mecanismo remoto utilizado por los perpetradores.
La detonación simultánea en el peaje de la ruta Cali-Popayán
Por añadidura, la preocupación por el uso de aeronaves no tripuladas aumentó durante la madrugada debido a una segunda acción terrorista registrada en el suroeste del país.
Elementos irregulares ejecutaron un atentado con artefactos explosivos contra un punto de peaje en la autopista que comunica a las ciudades de Cali y Popayán, provocando daños materiales menores sin dejar fallecidos ni lesionados.
En tal sentido, el Ministerio de Defensa comunicó a través de sus canales oficiales la situación de control en el eje carretero: «De acuerdo con la información preliminar, el hecho habría sido ejecutado mediante drones acondicionados con explosivos. El tránsito por este corredor vial permanece habilitado y la situación es de normalidad. Tropas del Ejército mantienen presencia en el sector para desarrollar labores de seguridad y control, proteger a los habitantes y garantizar la movilidad».
Por otro lado, destacamentos mecanizados reforzaron los patrullajes preventivos a lo largo de los peajes y puentes de la zona para salvaguardar el tránsito vehicular interdepartamental.
Con información de EFE
