Guardia Civil investiga el macabro hallazgo de un bebé congelado dentro de un frigorífico en el garaje de una mujer fallecida en España. Agentes de la Guardia Civil investigan el escalofriante hallazgo del cadáver de un bebé congelado dentro de un frigorífico en el municipio de Allariz.
El electrodoméstico permanecía en el interior de un depósito o trastero ubicado en la zona de garajes de un edificio residencial, en pleno casco urbano de la mencionada población.
El hallazgo fortuito en el trastero y el secreto de sumario
Según reveló el diario La Vanguardia, la hija de la propietaria del inmueble encontró el cuerpo dentro del congelador durante las labores de limpieza y organización de los bienes que dejó su progenitora tras morir.
En tal sentido, la mujer notificó el hecho de inmediato a las dependencias policiales para solicitar la presencia urgente de las unidades especializadas de la Guardia Civil.
A este respecto, portavoces de la benemérita institución confirmaron que mantienen abiertas todas las líneas de investigación bajo un riguroso secreto de sumario ordenado por el juzgado de instrucción.
Aunado a esto, las autoridades guardan total hermetismo y evitan suministrar detalles complementarios sobre la identidad de la familia para preservar la integridad de las diligencias judiciales.
Asimismo, la legislación penal española fija un lapso de prescripción de 20 años para los delitos contra la vida, circunstancia por la cual cualquier responsabilidad penal ya habría prescrito si el alumbramiento y deceso ocurrieron a principios del presente siglo.
Las precisiones forenses y las hipótesis sobre el deceso
Las estimaciones de gestación y la toma de ADN
Por otra parte, el periódico La Región aportó detalles técnicos de suma relevancia emanados de las primeras valoraciones periciales practicadas sobre los restos del pequeño.
Dichos exámenes preliminares calcularon que el bebé nació tras un período de gestación que oscilaba entre las 32 y las 34 semanas.
En consecuencia, los expertos constataron que el neonato llegó a respirar de forma autónoma fuera del vientre materno, descartando con certeza científica que se tratara de un feto malogrado.
El Instituto de Medicina Legal asumió la custodia del cadáver para ejecutar la autopsia reglamentaria y los análisis de laboratorio definitivos que determinen con precisión las causas mecánicas o biológicas de la muerte.
De igual manera, los médicos forenses extrajeron muestras de material genético (ADN) para cotejarlas con bases de datos públicas y privadas con el fin de identificar a los progenitores biológicos del menor.
La posibilidad de un traslado y el dolo por desatención
Por añadidura, los investigadores de la policía judicial no descartan que el fallecimiento del bebé haya ocurrido originalmente en otra localidad de la provincia antes de que alguien trasladara el cadáver hacia el depósito de Allariz.
Los peritos analizan con meticulosidad la antigüedad de los envoltorios plásticos y el propio electrodoméstico para establecer una línea cronológica sobre el momento en que guardaron el cuerpo.
En tal sentido, los pesquisas procuran corroborar si el recién nacido pereció por falta de auxilio inmediato, hipotermia, asfixia u omisión flagrante de cuidados sanitarios básicos tras el trabajo de parto.
Por otro lado, los residentes del edificio manifiestan su absoluto estupor ante el suceso, dado que jamás percibieron movimientos extraños en los espacios comunes del estacionamiento.
Con información de Caraota Digital
