Presidente De La Espriella confirma la muerte de nueve guerrilleros del ELN en un bombardeo en medio de fuertes reclamos por víctimas menores de edad. el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó este jueves 22 de octubre de 2026 que las Fuerzas Militares abatieron a nueve presuntos integrantes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El despliegue de fuego ocurrió en el área rural del municipio de El Tambo, en el convulsionado departamento del Cauca. La acción bélica desarticuló una base de operaciones subversiva y reactivó el debate sobre los riesgos de estas incursiones aéreas frente a la presencia de menores reclutados.
El balance del bombardeo y la caída de alias Marcos Pacífico
Asimismo, el mandatario suramericano expuso los detalles de la maniobra a través de sus canales oficiales y precisó los mandos neutralizados:
- El presidente de la República publicó en su cuenta de la red social X el parte militar de la misión: «En una operación de bombardeo estratégico de nuestras Fuerzas Militares, desarrollada en zona rural de El Tambo, Cauca, fueron dados de baja nueve integrantes del grupo narcoterrorista ELN».
- El jefe de Estado detalló que entre los combatientes fallecidos figura alias Marcos Pacífico, considerado un objetivo de alto valor estratégico para la seguridad pública nacional.
- La jefatura gubernamental aclaró que los peritos forenses mantienen «pendiente de confirmación decadactilar» la identidad física del cabecilla rebelde.
- El mandatario definió el perfil delictivo del objetivo abatido: «Este criminal era el segundo cabecilla y responsable militar del Frente de Guerra Suroccidental del ELN, máximo jefe del Frente José María Becerra y responsable de dirigir tres frentes narcoterroristas que operan en Cauca, Nariño y Valle del Cauca».
- El gobernante vinculó directamente al insurgente con una cadena de secuestros selectivos y múltiples atentados armados contra miembros de la Fuerza Pública en Cali y el puerto de Buenaventura.
- El gobernante divulgó un video institucional donde muestra la coordinación sostenida en horas de la madrugada con el ministro de Defensa, general Eduardo Mora, quien solicitó formalmente la autorización ejecutiva para activar el ataque.
- El mandatario celebró el alcance estratégico del operativo en el suroccidente: «Este resultado representa un golpe contundente a la estructura militar, al mando territorial y a las redes urbanas del ELN en el Pacífico colombiano».
Recuperación del material de intendencia
En tal sentido, la cúpula de las Fuerzas Militares sostiene que neutralizar estas líneas de mando debilita la capacidad extorsiva de las cuadrillas en el litoral pacífico.
A este respecto, diversos analistas en materia de defensa coinciden en que El Tambo constituye un corredor estratégico codiciado por las organizaciones armadas para mover alijos ilícitos.
Aunado a esto, las tropas de infantería aerotransportada ingresaron al punto del impacto para asegurar el perímetro y recuperar material de intendencia.
Asimismo, los fiscales de la justicia ordinaria y los expertos en criminalística asumen la custodia de los cadáveres para verificar las identidades de todos los tripulantes del campamento.
Polémica sobre los bombardeos y el reclutamiento de menores
Antecedentes de víctimas adolescentes en Guaviare y Catatumbo
Por otra parte, la ejecución de esta incursión aérea atizó de inmediato los cuestionamientos de defensores de derechos humanos hacia la Casa de Nariño.
Además, el operativo ejecutado en El Tambo representa el quinto bombardeo a gran escala que ordena el actual Gobierno contra campamentos de grupos armados ilegales.
Dichas acciones suscitan severas críticas de organizaciones humanitarias por la posibilidad latente de mutilar o matar a niños y jóvenes víctimas de reclutamiento forzado.
La controversia pública comenzó a escalar a finales de agosto tras un bombardeo en el departamento del Guaviare, donde tres de las diez personas muertas eran menores de edad, registrando dos jóvenes de 15 años y uno de 16.
La alarma social aumentó a principios de este mes cuando el cuarto bombardeo oficial, ejecutado en la región fronteriza del Catatumbo, cobró la vida de una adolescente de 16 años.
En consecuencia, los colectivos de derechos fundamentales exigen al Estado suspender el uso de proyectiles pesados sobre campamentos hasta verificar la presencia de población infantil raptada.
De igual manera, los organismos internacionales recuerdan que el Derecho Internacional Humanitario exige máxima precaución para evitar daños a menores bajo coacción armada.
La advertencia frontal de Abelardo de la Espriella
Por añadidura, el mandatario colombiano descartó frenar las operaciones militares y ratificó una política de choque frontal.
De la Espriella envió un mensaje categórico a las facciones armadas al concluir su alocución digital: «Que lo tengan claro todos los narcoterroristas: no habrá un solo rincón de Colombia donde puedan esconderse de la fuerza legítima del Estado. Los perseguiremos sin descanso, desmantelaremos sus estructuras y acabaremos con su capacidad de sembrar terror entre los colombianos».
Dicha postura reafirma que el Ministerio de Defensa mantendrá la doctrina de máxima presión militar contra las disidencias y los frentes del ELN en todo el territorio.
Por otro lado, los líderes comunitarios de las zonas rurales de El Tambo manifiestan zozobra por posibles hostigamientos o represalias armadas de las células insurgentes residuales.
De modo que las nueve bajas guerrilleras, la búsqueda de confirmación dactilar de alias Marcos Pacífico, la orden del general Mora y el debate por los antecedentes de menores configuran un escenario de alta tensión militar en Colombia.
Con información de EFE
