De La Espriella cierra la puerta a un canje con el ELN por policías cautivos y ordena una ofensiva militar total en Norte de Santander. Frente a las pretensiones negociadoras planteadas por el mando insurgente en las zonas fronterizas, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, descartó este jueves de manera tajante cualquier posibilidad de efectuar un intercambio de rehenes con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para rescatar a tres funcionarios policiales y a una ciudadana que el grupo armado retiene desde hace un mes en el departamento de Norte de Santander.
El mandatario nacional fijó una postura intransigente frente a las peticiones guerrilleras y ordenó redoblar las operaciones tácticas de los cuerpos castrenses.
La respuesta contundente del mandatario y los detalles del rapto
A través de un contundente pronunciamiento en su cuenta oficial de la red social X, el jefe de Estado colombiano cerró filas contra las aspiraciones del grupo rebelde:
El mandatario ratificó que la organización armada mantiene en su poder al mayor Fredy Alexis Russi González, a los patrulleros Erika Tatiana Monroy Hurtado y Edinson Yesid Medina Traslaviña, y a la ciudadana Angi Jácome.
En tal sentido, el gobernante reaccionó con firmeza ante la insinuación subversiva:
«El ELN confirmó que mantiene secuestrados al mayor Fredy Alexis Russi González, a los patrulleros Erika Tatiana Monroy Hurtado y Edinson Yesid Medina Traslaviña, integrantes de nuestra Dijín, y a la ciudadana Angi Jácome. Y ahora pretende hablar de un posible ‘canje’. Que les quede claro: No habrá canje».
Asimismo, el rapto de estas cuatro personas ocurrió el pasado 17 de agosto cuando las víctimas transitaban en un automóvil particular por la arteria vial que enlaza las localidades de Cúcuta y Ocaña.
Aunado a esto, un comando de sujetos armados interceptó el vehículo en el sector La Curva, correspondiente al área rural del municipio de Bucarasica, llevándose a los ocupantes hacia la espesura de la montaña.
El pronunciamiento del ELN y las acusaciones cruzadas
La postura de la dirigencia rebelde
Por otra parte, la organización irregular divulgó un comunicado confirmando que los cuatro retenidos gozan de óptimas condiciones de salud y asistencia médica en sus campamentos. En consecuencia, la guerrilla justificó la retención alegando que los funcionarios policiales cometieron diversas faltas y mantenían supuestos vínculos operativos con grupos paramilitares del Frente 33.
Exigencias de la institución y condiciones para la libertad
De igual manera, el grupo insurgente admitió haber recibido llamados de la Policía Nacional para agilizar la entrega de los rehenes:
Los voceros del ELN sostuvieron que mantendrán bajo custodia a los uniformados mientras aclaran las actuaciones que desempeñaban en la zona.
Igualmente, la comandancia subversiva insistió en que siempre contempla la alternativa de un acuerdo de intercambio para recuperar a miembros de sus filas.
Por añadidura, el presidente colombiano rechazó abrir canales de mediación y recordó que activó a toda la Fuerza Pública desde el primer momento de la denuncia para concretar la liberación.
Frente a esto, De la Espriella advirtió que responderá con poder de fuego ante cualquier arremetida contra los uniformados:
«Emplearemos toda la capacidad operacional legítima de nuestras Fuerzas Militares y de Policía contra sus estructuras, sus cabecillas y sus capacidades criminales, dentro de la Constitución y la ley».
La violencia estructural en el Catatumbo
Para concluir este panorama de orden público, los cuerpos de seguridad del Estado ejecutaron el martes un operativo que permitió rescatar a ocho ciudadanos que el ELN mantenía secuestrados desde hace dos años en predios rurales de Norte de Santander:
Esta zona convulsa soporta la presencia simultánea de frentes del ELN, disidencias de las FARC, un remanente del Ejército Popular de Liberación (EPL) y diversas bandas del crimen organizado.
En tal contexto, estos grupos ilegales disputan a sangre y fuego el dominio de las plantaciones de hoja de coca y las rutas fluviales y terrestres para el tráfico de estupefacientes.
Con información de EFE
