ONU destapa más de mil crímenes de violencia sexual en la guerra de Ucrania y expone un brutal patrón de torturas contra cautivos y civiles. A través de un exhaustivo documento que saca a la luz los métodos más crueles de sometimiento físico en el conflicto del este de Europa, la Organización de las Naciones Unidas denunció este viernes 18 de septiembre de 2026 que los combatientes emplean la violencia sexual contra la población civil y los prisioneros de guerra como una herramienta sistemática de castigo corporal, coerción e intimidación.
La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos constató formalmente al menos 1.004 incidentes de esta índole desde que estallaron las hostilidades a gran escala en el territorio ucraniano.
Disparidad de agresores y el predominio de víctimas masculinas
Los investigadores del organismo multilateral determinaron una marcada asimetría en la autoría y la gravedad de las conductas documentadas.
Las tropas de la Federación Rusa, integrando a contingentes del ejército regular, agentes del servicio penitenciario y oficiales de inteligencia nacional, perpetraron el 89 % de los abusos registrados.
En tal sentido, las autoridades y fuerzas de Ucrania cargan con la responsabilidad del 11 % restante de los episodios catalogados en las actas de investigación.
Asimismo, la jefa de la Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos en Ucrania, Danielle Bell, remarcó las diferencias operacionales durante la presentación pública del informe de 20 páginas:
«El patrón no es comparable en escala ni en alcance (entre Rusia y Ucrania). Casi la mitad de los casos atribuidos a las autoridades ucranianas consistieron exclusivamente en amenazas de violencia sexual».
Aunado a esto, los datos rompen los esquemas tradicionales de vulnerabilidad al certificar que los hombres constituyeron el grupo mayoritario de víctimas, sufriendo los ultrajes principalmente dentro de las celdas de reclusión.
De igual forma, los soldados ocupantes agredieron a numerosas mujeres y menores de edad, concentrando estos ataques dentro de los territorios ucranianos bajo control militar ruso.
Métodos de tortura medievales y agresiones sin límites de edad
Instrumental soviético y ensañamiento en las celdas
Por otra parte, los especialistas recopilaron decenas de relatos mediante entrevistas confidenciales que describen violaciones individuales o tumultuarias, golpizas sistemáticas en el área genital y severas descargas de electricidad.
En consecuencia, los captores apelaron con frecuencia a dispositivos de aturdimiento y a viejos teléfonos de campaña de manufactura soviética, artefactos conocidos popularmente como «tapik», para descargar corriente sobre zonas íntimas de los detenidos.
Abusos prolongados y el reclamo de Volker Türk
Adicionalmente, los prisioneros de guerra ucranianos manifestaron ante los relatores que sufrieron violaciones con objetos punzocortantes, llaves y porras policiales:
Varias mujeres relataron cómo pelotones rusos forzaron las puertas de sus hogares para abusar sexualmente de ellas durante días continuos o semanas enteras.
Por añadidura, el registro oficial asienta que la víctima más joven apenas contaba con cuatro años de vida, mientras que la de mayor edad alcanzaba los 82 años, sufriendo ambas el ultraje directo de uniformados rusos.
Frente a la abrumadora incidencia de agresiones atribuidas al bando invasor, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, exhortó al Kremlin a instaurar medidas visibles e inmediatas que protejan a los reclusos y no combatientes.
Igualmente, el jefe de derechos humanos sentenció con firmeza:
«Tanto Rusia como Ucrania deben investigar todas las denuncias creíbles de violencia sexual de manera rápida, exhaustiva e imparcial, y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia».
Con información de EFE
