China presiona a Irán y a Estados Unidos para salvar el pacto de Islamabad y exige reabrir el estrecho de Ormuz antes de la cumbre Xi-Trump. El ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, exhortó este miércoles 16 de septiembre de 2026 a los gobiernos de Irán y Estados Unidos a ejercer una estricta contención, retomar con urgencia el Memorando de Entendimiento de Islamabad para avanzar hacia la paz y ejecutar las acciones necesarias para reabrir cuanto antes el estratégico estrecho de Ormuz.
En tal sentido, el jefe de la diplomacia china sostuvo un encuentro de alto nivel en Pekín con su homólogo iraní, Abás Araqchí, ante quien planteó la necesidad imperiosa de reconstruir los canales diplomáticos sobre los consensos previos.
Esta crucial visita diplomática ocurre justo cuando Teherán rechaza sentarse con Washington hasta que la Casa Blanca acate sus exigencias previas, y a escasas fechas de que el mandatario chino, Xi Jinping, viaje a la capital estadounidense para reunirse con Donald Trump.
El llamado de Pekín a desescalar el conflicto y desbloquear las rutas
Mediante un comunicado oficial emitido por la Cancillería china, Wang Yi enfatizó que la extensión indefinida de los enfrentamientos armados perjudica tanto a los contendientes como a la estabilidad de la economía global:
«La prolongación continuada del conflicto no responde al interés común de las partes implicadas ni al de la comunidad internacional».
Por consiguiente, el diplomático asiático animó a las autoridades de Washington y Teherán a conservar la prudencia y ratificó el respaldo de China al diálogo constructivo entre Irán y las monarquías del Golfo Pérsico para proteger los intereses comunes.
Asimismo, Wang demandó medidas contundentes que garanticen el libre tránsito por las vías marítimas globales, salvaguardando el suministro ininterrumpido de hidrocarburos y la estabilidad de las cadenas logísticas mundiales.
Igualmente, el ministro remarcó que Pekín rechaza una eventual propagación de las hostilidades hacia Yemen y las aguas del mar Rojo, instando a todos los actores a desechar maniobras de fuerza.
La agenda de Abás Araqchí en el Foro Xiangshan y el choque diplomático
El reclamo sobre el Memorando de Islamabad
Por su parte, el ministro iraní cumplió en Pekín su segundo viaje oficial desde el estallido de las acciones militares entre Irán, Estados Unidos e Israel en febrero pasado. El portavoz de la diplomacia persa, Esmaeil Baghaei, confirmó que ambos cancilleres evaluaron los nexos bilaterales y la coyuntura de seguridad exterior.
Resulta oportuno recordar que las conversaciones coincidieron con la inauguración del Foro Xiangshan en la capital china, tribuna militar donde la delegación castrense iraní denunció a Washington y Tel Aviv por vulnerar su soberanía territorial.
De igual modo, Araqchí reiteró que su país mantendrá el cierre del estrecho de Ormuz —incomunicado desde el 28 de febrero— hasta que el gobierno norteamericano retome los acuerdos pactados en junio en territorio paquistaní bajo la mediación de Islamabad.
La posición de Pekín frente a los ataques occidentales
A lo largo del conflicto bélico, el gobierno de Xi Jinping ha defendido una salida política negociada, condenando reiteradamente las incursiones armadas de Estados Unidos e Israel contra objetivos en suelo iraní.
En efecto, la nación asiática prioriza la defensa de la soberanía de los países ribereños del Golfo, con los cuales mantiene estrechos lazos comerciales y contratos energéticos indispensables para su aparato industrial. Por ende, la diplomacia china intenta tender puentes antes de que la reunión entre Xi y Trump en Washington complique aún más el escenario bélico regional.
Con información de EFE
