Colombia activa en Cúcuta sus primeras redadas migratorias bajo el mandato de De La Espriella y expulsa a diez extranjeros entre ellos un prófugo por homicidio. El gobierno que encabeza Abelardo de la Espriella puso en marcha este martes 15 de septiembre de 2026 en la ciudad de Cúcuta su primer gran despliegue migratorio para ubicar, sancionar y devolver a ciudadanos foráneos en condición irregular.
En este sentido, cuadrillas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana municipal, agentes de la Policía Nacional e inspectores de Migración Colombia coordinaron esfuerzos conjuntos para inspeccionar calles y locales comerciales, verificando el estatus legal y los prontuarios de la población extranjera en esta estratégica zona limítrofe.
Debido a los avisos presidenciales sobre deportaciones expeditas, cientos de migrantes venezolanos abarrotan las oficinas consulares y los centros de atención fronteriza con la intención de tramitar alternativas de permanencia legal.
El balance inicial de expulsiones y la captura de un prófugo internacional
Los dispositivos de seguridad dejaron un saldo inmediato de diez extranjeros devueltos tras no acreditar su documentación reglamentaria ante las comisiones actuantes en Norte de Santander.
Durante el cruce de datos en las plataformas de identificación policial, los oficiales detectaron a un ciudadano que mantenía una orden de captura activa en Venezuela por el delito de homicidio, situación que facilitó su entrega expedita a las autoridades de su país de origen una vez completada la confirmación judicial.
Frente a la inquietud que estas medidas suscitan entre las familias residentes, el secretario de Seguridad Ciudadana de Cúcuta, Edwin Cardona, enfatizó que la instrucción municipal busca neutralizar la criminalidad común y no estigmatizar a una nacionalidad específica:
«La instrucción de la administración municipal no es atacar a las personas venezolanas. Es sí atacar a los delincuentes, a esas personas que se han dejado en libertad, a las personas que vienen a afectar la seguridad ciudadana».
Asimismo, el funcionario garantizó que el ayuntamiento preservará los derechos de quienes ingresan con sus papeles al día para trabajar o realizar actividades mercantiles.
Modus operandi en el casco central y la tensión en la frontera
Recorridos en comercios y verificación de identidad
Por otra parte, la metodología de trabajo contempla inspecciones sorpresivas en parques públicos, avenidas de alta afluencia y establecimientos comerciales, donde los uniformados exigen pasaportes, cédulas y permisos de estancia a los transeúntes.
De hecho, el despliegue más reciente ocurrió en pleno corazón céntrico de Cúcuta, punto en el que los agentes instalaron cordones de revisión para verificar antecedentes en tiempo real.
Mediante este esquema de vigilancia permanente, las autoridades municipales pretenden recuperar el control de los espacios públicos y reducir los delitos de alto impacto. .
El reto del flujo constante en el paso limítrofe
Aunado a esto, las autoridades locales reconocen la complejidad técnica que implica fiscalizar una de las fronteras más dinámicas de Sudamérica, caracterizada por un tránsito pendular de miles de ciudadanos que cruzan a diario los puentes internacionales.
En tal sentido, los despachos migratorios amplían sus canales de asesoría para canalizar las solicitudes de regularización antes de que los infractores enfrenten procesos formales de expulsión.
Conforme avance la gestión de De la Espriella, las directivas policiales adaptarán la cobertura de estas brigadas especiales en otros municipios fronterizos.
Con información de EFE
