Cuba denuncia que las presiones de Estados Unidos retienen 7.000 contenedores de medicinas y alimentos en puertos del mundo. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó este lunes 14 de septiembre de 2026 al gobierno de Estados Unidos de interrumpir de manera deliberada el comercio exterior de la isla mediante una agresiva campaña de amenazas, presiones directas y chantajes financieros que provocan devastadoras consecuencias humanitarias en el territorio caribeño.
Por lo tanto, el jefe de la diplomacia cubana denunció que las trabas impuestas por Washington paralizan 7.000 contenedores con suministros vitales en diversas terminales portuarias alrededor del planeta, pese a que las empresas importadoras estatales ya contrataron y liquidaron esos envíos conforme a los reglamentos del derecho mercantil global.
Ante este escenario, La Habana busca visibilizar el colapso en la llegada de alimentos de primera necesidad e insumos sanitarios, denunciando que las medidas coercitivas estadounidenses persiguen estrangular la economía interna para forzar concesiones institucionales.
Contenedores varados en el extranjero y la acusación de castigo colectivo
A través de pronunciamientos difundidos en sus plataformas digitales, el canciller cubano precisó la naturaleza de los cargamentos inmovilizados en las rutas marítimas internacionales:
«Por ello, 7.000 contenedores permanecen detenidos en varios puertos del mundo, con cargas previamente contratadas y pagadas siguiendo las normas del comercio internacional. En su mayoría, contienen alimentos, medicinas y dispositivos médicos».
Rodríguez remarcó enfáticamente que el gobierno estadounidense ejecuta esta ofensiva logística con el único propósito de arreciar un castigo colectivo contra la población cubana.
En este sentido, la denuncia de la cancillería da continuidad a los señalamientos que formuló en julio pasado el vice primer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien detalló que las sanciones unilaterales también mantienen retenidos en varios muelles del Caribe componentes indispensables para el mantenimiento de los sistemas hidráulicos y la infraestructura de generación eléctrica.
La retirada de navieras europeas, reaperturas parciales y el respaldo de los BRICS
La respuesta de las gigantes del transporte marítimo
Por su parte, la política sancionatoria norteamericana provocó que las dos principales corporaciones navieras internacionales que conectaban con la isla, la firma alemana Hapag-Lloyd y la compañía francesa CMA CGM, anunciaran desde el pasado mes de mayo la cancelación de nuevos pedidos con destino a puertos cubanos para blindarse ante las multas del Departamento del Tesoro. No obstante, el ministro Pérez-Oliva confirmó que a inicios del presente mes de septiembre CMA CGM reactivó de forma parcial sus itinerarios logísticos, limitando sus operaciones exclusivamente al desembarco de alimentos, medicamentos e insumos hospitalarios prioritarios.
El reclamo en la XVIII Cumbre y la política de máxima presión
Al respecto, el canciller Rodríguez aprovechó su participación formal en la XVIII Cumbre de los BRICS para denunciar el recrudecimiento del bloqueo económico, el cerco sobre el suministro de combustibles y la aplicación extraterritorial de sanciones secundarias contra terceros países, alertando además sobre amenazas de agresión armada contra la soberanía nacional.
El diplomático agradeció la aprobación unánime de una Declaración oficial en la que los miembros del grupo emergente expresaron su honda preocupación por las dificultades que atraviesa la isla, catalogando tales disposiciones punitivas como medidas unilaterales contrarias al Derecho Internacional.
Washington intensificó desde comienzos de 2026 una doctrina de «máxima presión» para imponer transformaciones radicales en el modelo político cubano, implementando desde enero un embargo estricto al flujo petrolero y castigos en mayo que ahuyentan las inversiones foráneas.
Con información de EFE
