Familias en Mérida apelan a las aplicaciones de pago a cuotas para costear útiles y uniformes escolares ante listas que superan los cien dólares por alumno. La adquisición de uniformes y útiles escolares en el estado Mérida experimentó una profunda transformación hacia el entorno digital de cara al arranque formal del nuevo ciclo académico, impulsando a cientos de jefes de hogar a adoptar aplicaciones móviles de financiamiento fraccionado como su principal salvavidas económico este domingo 13 de septiembre de 2026.
Padres y representantes recurren masivamente a esquemas de pago a cuotas para mitigar el duro golpe que representa el equipamiento escolar en sus ingresos mensuales.
Ante este escenario, el presupuesto de las familias andinas enfrenta una exigencia mayúscula debido a que los costos totales rebasan fácilmente la barrera de los 100 dólares por cada estudiante, obligando a los compradores a idear maniobras financieras para garantizar el regreso a las aulas.
Cuotas móviles, testimonios ciudadanos y el dilema de las prioridades
En primer lugar, los usuarios de estas plataformas digitales distribuyen el costo de los textos, camisas y morrales en desembolsos quincenales para evitar la descapitalización total de sus ahorros en un solo pago. En este sentido, la ciudadana merideña Darlene Ramírez detalló la logística monetaria que aplica en su hogar para equipar a sus pequeños.
“Por lo menos tengo tres niños y a los tres tengo que comprarles por igual. Es más que todo dependiendo del nivel en que vas. Compras la mitad con la aplicación y la mitad con tu dinero. Sin estas aplicaciones sería muy poco poder brindarles la educación a nuestros hijos”, explicó Ramírez sobre el auxilio que prestan estas herramientas tecnológicas en los comercios locales.
Asimismo, la merideña Bellamira Zambrano expuso las limitaciones que afronta la clase trabajadora debido a la brecha salarial: “Los sueldos no alcanzan. Voy comprando de a poquito. El promedio tendría que tener como 100. Solamente le compré los zapatos del colegio. No le compré los zapatos deportivos, no se los compré. Yo creo que pasa de 100 dólares”, relató la madre de familia sobre los recortes forzados en el calzado de sus hijos.
Ferias con descuentos, iniciativas públicas y el peso de las meriendas
Rebajas del comercio y puntos de venta asistenciales
Por su parte, los dueños de librerías y establecimientos textiles lanzan atractivas promociones para incentivar las ventas y competir con los bazares comunitarios, sumándose también a los programas institucionales que entes gubernamentales habilitan en la entidad para ofrecer materiales a costos accesibles.
Al respecto, la comerciante Nazaret Sánchez destacó el esfuerzo del sector comercial para presentar alternativas solidarias: “Tenemos una feria escolar con la que contamos actualmente con diferentes productos y precios solidarios”, precisó sobre los mostradores con rebajas directas al público.
El reto cotidiano de la alimentación diaria
Al respecto, los padres alertan que a los desembolsos iniciales en textos y pantalones escolares deben añadir la carga monetaria de las meriendas diarias, un rubro constante que muchas familias no pueden garantizar con solvencia debido a la prolongada contracción económica que golpea sus remuneraciones desde hace años.
Los representantes calculan que los gastos de alimentación matutina terminan encareciendo la escolaridad mucho más allá de la inversión inicial en papelería.
Con información de Unión Radio
