Nueva York lidera una rebelión judicial de grandes ciudades contra Donald Trump para frenar la norma de carga pública que amenaza las ‘green cards’. El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció este lunes 14 de septiembre de 2026 una contundente demanda judicial ante los tribunales federales contra la administración de Donald Trump, con el objetivo de anular de raíz la directriz migratoria que pretende negar la residencia permanente legal, conocida como «green card», a aquellos extranjeros que reciban beneficios de asistencia social del Estado.
Por lo tanto, la metrópoli encabeza una poderosa alianza interurbana integrada por Chicago, San Francisco y Seattle, junto a los condados de Santa Clara en California y King en el estado de Washington, además de la organización Public Rights Project.
Ante este escenario, la coalición consignó el recurso formal ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York para bloquear la entrada en vigor del polémico decreto este viernes, denunciando que la orden ejecutiva atenta contra la estabilidad civil de millones de familias trabajadoras.
La ofensiva judicial en Manhattan y el reclamo de Zohran Mamdani
Durante una concurrida rueda de prensa en la sede del ayuntamiento junto a la fiscal general del estado, Letitia James —quien presentó una acción legal paralela contra la misma disposición federal—, el mandatario neoyorquino fijó con claridad el alcance del reclamo:
«No queremos obtener una medida cautelar temporal, queremos detener por completo la implementación de esta norma».
Mamdani censuró la severidad de la orden federal y advirtió que la medida despoja deliberadamente a los vecinos de beneficios esenciales que pagan con sus propios impuestos laborales. «Que no quepa duda: se trata de un intento descarado de privar a los neoyorquinos de los servicios de los que dependen y de las prestaciones públicas a las que tienen derecho», aseveró con firmeza.
La directriz de la Casa Blanca revierte los parámetros de flexibilidad que estableció la gestión de Joe Biden, otorgando a los agentes de inmigración amplia discrecionalidad para descartar solicitudes de residencia permanente si presumen que el aspirante dependerá en el futuro del soporte económico gubernamental.
Renuncia a subsidios básicos, alarma sanitaria y riesgo de mortalidad
El éxodo silencioso de cuatro millones de usuarios
Por su parte, el alcalde alertó que la sombra de estas sanciones migratorias ya desató un clima de temor generalizado entre los residentes, empujando a decenas de hogares a darse de baja voluntariamente de programas clave como la cobertura de salud Medicaid, los subsidios nutricionales SNAP y las ayudas para el alquiler de vivienda asequible. Al respecto, Mamdani puntualizó que este pánico administrativo provocará que cerca de cuatro millones de habitantes en todo Estados Unidos, entre ellos 1,8 millones de niños, abandonen sus pólizas sanitarias para evitar que los evaluadores utilicen esa información como causa de denegación legal.
Un alza del 10,6 % en la tasa de muertes prematuras
Al respecto, el burgomaestre presentó proyecciones de salud pública que calculan un incremento de hasta un 10,6 % en la tasa de mortalidad prematura dentro de los colectivos inmigrantes de Nueva York durante el próximo lustro si la Casa Blanca aplica este estrangulamiento asistencial.
Mamdani tachó la postura de Washington de abiertamente «cruel» y ratificó la firme determinación de su equipo: «Vamos a agotar todos los recursos de que disponemos para cuidar de los neoyorquinos».
Con información de EFE
