Valencia, 8 de septiembre de 2026-. Advierten que las niñas venezolanas son más propensas a ser víctimas de trata en la frontera con Colombia.
Una oferta de empleo, una oportunidad para viajar o un supuesto romance pueden convertirse en mecanismos de captación.
También aparecen falsas promesas de préstamos o ayudas económicas para resolver emergencias familiares.
Estas estrategias son utilizadas para captar, trasladar, someter y explotar sexualmente a mujeres, niñas y adolescentes.
Advierten que las niñas venezolanas son más propensas a ser víctimas de trata en la frontera con Colombia
La creciente migración convirtió a la frontera entre Venezuela y Colombia en un escenario vulnerable para estos delitos.
La pobreza, la falta de documentación y la ausencia de oportunidades favorecen la actuación de las redes criminales.
A estas condiciones se suman el desplazamiento forzado y la presencia de grupos armados en algunas zonas.
Un informe de la Corporación Mujer Denuncia y Muévete analizó 630 casos atendidos por la organización.
El estudio incluyó procesos desarrollados en Cúcuta, Norte de Santander y la región del Catatumbo.
El documento describe la frontera como uno de los escenarios más complejos de América Latina.
La zona combina movilidad humana, vulnerabilidad social y economías criminales que incrementan los riesgos para las mujeres.
Los casos documentados muestran una importante presencia de víctimas venezolanas, principalmente entre 16 y 29 años.
Muchas fueron captadas mediante falsas ofertas laborales, engaños afectivos, redes sociales o mecanismos de coerción económica.
Posteriormente, algunas fueron trasladadas hacia circuitos de explotación en Cúcuta, Villa del Rosario, Tibú y Ocaña.
La explotación cambia sus métodos
Sin embargo, la trata sexual también comienza desde casa, según las organizaciones que estudian este fenómeno.
Los registros de Mulier Venezuela muestran que estos casos también han sido documentados dentro del territorio venezolano.
Entre los estados mencionados figuran Anzoátegui, Carabobo, Delta Amacuro, Miranda, Monagas y Táchira.
También existen registros correspondientes al Distrito Capital.
Los datos recopilados durante 2023 y 2024 incluyen rescates de venezolanas en al menos 13 países.
Las organizaciones advierten que las redes criminales modifican sus métodos para dificultar su identificación.
En algunos casos, ya no resulta necesario trasladar físicamente a una víctima para iniciar la explotación.
Una adolescente puede ser contactada mediante una cuenta falsa, una promesa amorosa o una supuesta oferta de ayuda.
También puede recibir dispositivos costosos que posteriormente son utilizados para producir contenido destinado a su comercialización.
“La trata ha mutado”, explicó Estefanía Mendoza, coordinadora de Mulier Venezuela.
Según Mendoza, las redes han perfeccionado sus mecanismos para generar ganancias sin mantener necesariamente a las víctimas encerradas.
Esta transformación dificulta identificar las situaciones de explotación, debido a que pueden presentarse bajo apariencias aparentemente normales.
Con información de El Nacional
