Nayarí González CNP 24760
Guanare, 07 de septiembre 2026 El presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), José de Jesús Labrador Amaya, explicó que el nuevo plan de caracterización operativa constituye la base indispensable para cumplir con las metas del programa de cierre 2026-2030. Este registro se lleva a cabo mediante un trabajo articulado entre el Ministerio de Agricultura y Tierras, el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (Insai), la Fundación para la Erradicación de la Fiebre Aftosa (Funvesa), las asociaciones de productores y las organizaciones campesinas.
El levantamiento del inventario cubre todo el territorio nacional con la meta de catastrar y contabilizar más del 90% de los animales existentes. Este procedimiento responde a los parámetros establecidos por Panaftosa y el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), requisito fundamental para documentar la ausencia de circulación del virus y encaminar al país hacia la certificación oficial.
Impacto y ventajas multisectoriales
Alcanzar el estatus de país libre de fiebre aftosa con vacunación generará transformaciones concretas en diversas áreas del desarrollo nacional. En el ámbito político, Venezuela dejaría atrás el rezago de ser el único país del continente americano sin esta acreditación, consolidando un avance sanitario para la región. En el plano económico, se abrirán canales comerciales hacia mercados internacionales en Norteamérica, las islas del Caribe y otros continentes, ampliando las opciones de exportación pecuaria. Asimismo, en el aspecto estructural, la industria cárnica, láctea, de refrigeración, transporte y aportación registrarán un crecimiento notable, fortaleciendo la estabilidad económica. En lo académico y laboral, como el mayor empleador del país, el sector incrementará la demanda de talento especializado, incluidos médicos veterinarios, ingenieros en producción animal y administradores de fincas.
Corresponsabilidad productiva
Ante las dudas generadas por más de una década sin registros oficiales consolidados, Labrador Amaya recalcó que el éxito de esta iniciativa requiere la participación activa de los productores y de las instituciones públicas. Cada ganadero debe garantizar la sanidad de su rebaño como un patrimonio propio. Este proceso se integra en una propuesta de máster plan construida desde las bases del sector primario, orientada a coordinar con el Ejecutivo Nacional las políticas que regirán el desarrollo agropecuario del país.
