Japón despliega a su brigada de élite forense en Nepal ante la tragedia que deja más de 1.200 fallecidos al tiempo que familias aportan muestras de ADN para identificar cientos de restos fragmentados. El Gobierno de Japón formalizó este jueves 3 de septiembre de 2026 el envío inmediato de un contingente especializado perteneciente al Equipo de Expertos de Japón para el Socorro en Casos de Desastre (JDR), con el fin primordial de respaldar a las autoridades de Nepal en las complejas tareas de identificación forense tras la devastadora corriente de agua que arrasó el centro del país la semana anterior, una tragedia que acumula más de 1.200 víctimas mortales y sobrepasa las 4.000 personas desaparecidas, según confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores nipón.
Por lo tanto, la misión de socorro internacional responde a una petición formal de auxilio planteada por el Ejecutivo de Katmandú, desbordado por el colapso de los depósitos forenses ante una avalancha de lodo y agua que destrozó comunidades enteras.
Ante este escenario, la cooperación multilateral asume un rol humanitario prioritario en un contexto donde apenas 95 cadáveres han podido ser reconocidos y restituidos formalmente a sus familias.
Crisis en morgues, solicitud de ADN a familias y despliegue del contingente japonés
En primer lugar, los últimos partes oficiales revelan la gravedad de la situación forense en el territorio nepalí, donde de los más de 1.200 cadáveres recuperados desde el pasado 26 de agosto solo una fracción mínima ha completado los protocolos de rigor, lo que motivó a la Policía Nacional de Nepal a realizar un llamado urgente a miles de ciudadanos para que aporten perfiles genéticos y muestras biológicas de sangre que permitan cruces de datos en laboratorio.
La brigada técnica enviada desde Tokio aportará tecnología avanzada y metodologías de identificación antropológica masiva para clasificar restos óseos y tejidos severamente degradados.
En las últimas horas, las brigadas de búsqueda lograron extraer 48 cuerpos adicionales sepultados bajo toneladas de sedimentos, aunque los responsables de la operación admitieron que precisar un conteo definitivo resulta sumamente arduo debido a la proliferación de restos fragmentados que amenazan con duplicar los registros oficiales de fallecidos.
«El 3 de septiembre, en respuesta a la solicitud de asistencia del Gobierno de Nepal, el Gobierno de Japón decidió enviar un equipo de expertos del Equipo de Expertos de Japón para el Socorro en Casos de Desastre (JDR) con el fin de brindar apoyo en las labores de identificación, teniendo en cuenta los aspectos humanitarios y los lazos de amistad existentes», reseñó el comunicado oficial de la Cancillería japonesa.
Los hospitales y carpas de campaña habilitados en la cuenca baja operan al límite de su capacidad física para conservar los cuerpos recuperados.
Crecida colosal del Trishuli, impacto transfronterizo en Tíbet y búsqueda continua
Dimensión de la avalancha y devastación ribereña
Por su parte, los informes de campo describen el aluvión del pasado 26 de agosto como el evento hidrológico más destructivo en los registros históricos de la zona, generado por un caudal fuera de control que se elevó entre 15 y 18 metros por encima del cauce ordinario del río Trishuli.
De manera paralela, la descomunal masa de agua y fango barrió con asentamientos poblacionales, puentes y vías de comunicación a lo largo de un corredor fluvial de 72 kilómetros ininterrumpidos, sepultando viviendas completas con sus habitantes en el interior.
Balance transfronterizo en el condado de Gyirong
Al respecto, el impacto de la riada cruzó las fronteras del Himalaya y golpeó con fuerza la región autónoma del Tíbet, bajo administración de la República Popular China, donde las autoridades del condado de Gyirong mantienen un saldo congelado de 21 personas fallecidas y 541 individuos que siguen en condición de no localizados, entre ellos 261 ciudadanos extranjeros que recorrían las rutas de montaña.
Asimismo, los rescatistas chinos y nepalíes intentan coordinar rastreos en las orillas colindantes para localizar a posibles supervivientes en islotes aislados.
Con información de EFE
