La tragedia en Nepal escala a más de 1.250 muertos y 4.200 desaparecidos con solo 95 cuerpos entregados a sus familias. El balance de devastación provocado por la colosal crecida fluvial en el centro de Nepal experimentó un dramático incremento este jueves 3 de septiembre de 2026, alcanzando la cifra confirmada de 1.252 personas fallecidas y dejando a 4.216 ciudadanos en condición de desaparecidos tras cumplirse más de una semana del desastre hidrológico, de acuerdo con las actualizaciones oficiales emitidas al mediodía por las autoridades de socorro.
Por lo tanto, la dimensión de la catástrofe mantiene sumidos en la incertidumbre a miles de hogares, dado que apenas 95 cadáveres han completado con éxito los procesos científicos de individualización y reconocimiento formal para su posterior entrega a los deudos.
Ante este escenario, la emergencia adquiere una magnitud transfronteriza y humanitaria crítica, motivando a la vecina República Popular China a desplegar un contingente de refuerzo técnico especializado en peritajes genéticos e insumos para la preservación de restos.
Nuevos balances de víctimas, búsqueda de operarios y cotejo genético masivo
En primer lugar, los cómputos técnicos divulgados a las 12:00 hora local por la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA) certificaron el hallazgo reciente de 48 nuevos cadáveres extraídos de los sedimentos, precisando además que dentro del grueso de 4.216 desaparecidos se encuentran al menos 583 ciudadanos de origen foráneo.
En este sentido, la diplomacia española confirmó que dos personas de su nacionalidad permanecen sin localizar en territorio nepalí, coincidiendo uno de los casos con los listados de búsqueda reportados por las autoridades del Tíbet, al tiempo que las cuadrillas de rescate redoblan esfuerzos para dar con el paradero de unos 900 obreros de centrales hidroeléctricas que quedaron atrapados en los túneles y campamentos ribereños.
El colapso en la verificación de identidades obligó a la Policía Nacional de Nepal a solicitar urgentemente a miles de familiares que comparezcan a las sedes policiales para donar muestras sanguíneas destinadas a la extracción de perfiles de ADN, un paso indispensable ante la gran cantidad de restos anatómicos desmembrados que dificulta precisar una cifra fidedigna y amenaza con duplicar los cómputos funerarios.
«El proceso de reconocimiento avanza con extrema lentitud debido a las condiciones en que fueron recuperados los cuerpos arrastrados por la corriente, haciendo imperativo el cruce de muestras de sangre con los parientes directos para evitar inconsistencias en las actas de defunción», puntualizaron los portavoces policiales en Katmandú.
Por su parte, los centros hospitalarios de campaña acondicionados en los valles del Himalaya mantienen áreas de refrigeración de emergencia mientras reciben los insumos internacionales.
Devastación a lo largo del Trishuli, impacto en Tíbet y puente aéreo de Pekín
Destrucción en 72 kilómetros del cauce fluvial
Por su parte, las evaluaciones topográficas ratifican que el aluvión originado el pasado 26 de agosto constituye el fenómeno hídrico más feroz en la memoria histórica del país, caracterizado por una tromba de agua que subió entre 15 y 18 metros por encima de su cota habitual.
De manera paralela, la fuerza del torrente arrasó con decenas de poblados agrícolas, complejos de infraestructura y tendidos eléctricos en un tramo ininterrumpido de 72 kilómetros a lo largo de la cuenca del río Trishuli, provocando que la estela destructiva cruzara hacia el condado tibetano de Gyirong, donde la administración china sostiene un saldo inalterado de 21 fallecidos y 541 personas no localizadas, entre ellas 261 extranjeros.
Contingente y donaciones de la República Popular China
Al respecto, el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, detalló en rueda de prensa en Pekín el envío de un tercer cargamento de ayuda humanitaria urgente hacia Katmandú junto a un segundo equipo de peritos en análisis de ADN para acelerar el procesamiento de muestras biológicas.
Asimismo, el lote logístico despachado por el gigante asiático comprende carpas de campamento, frazadas, vestimenta médica de bioseguridad, terminales de comunicación satelital y equipos mecánicos de refrigeración para la adecuada conservación de los cuerpos no reclamados.
Con información de EFE
