Riada en la cuenca del Bhote Koshi deja cerca de 700 muertos y casi 3.000 desaparecidos entre Nepal y China mientras rescatan milagrosamente a una niña de 6 años tras 60 horas atrapada. El balance de víctimas mortales provocado por la catastrófica riada del pasado miércoles en la cuenca del río Bhote Koshi se aproxima ya a los 700 fallecidos, luego de que las autoridades de Nepal y China confirmaran este sábado 29 de agosto un acumulado de 682 cuerpos recuperados a lo largo de la frontera montañosa.
Por lo tanto, los equipos de emergencia de ambas naciones intensifican las operaciones contrarreloj para salvar a sobrevivientes atrapados en el lodo, mientras la cifra global de personas en paradero desconocido o incomunicadas se mantiene en cerca de 3.000 ciudadanos.
Ante este escenario, el colapso de las morgues y la rápida descomposición de los cuerpos obligó a iniciar tomas masivas de muestras de ADN para proceder con entierros comunitarios de cadáveres no identificados.
Balance de fallecidos, desaparecidos por proyectos hidroeléctricos y turistas
En primer lugar, el desglose oficial de víctimas sitúa en 675 los cuerpos rescatados en territorio nepalí y 7 en la región del Tíbet bajo administración china, totalizando 682 decesos. En este sentido, el informe más reciente de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA) contabilizó 2.418 personas desaparecidas o incomunicadas —entre ellas 589 extranjeros y 933 trabajadores de proyectos hidroeléctricos arrasados—, a los que se suman 554 desaparecidos reportados por China.
Por su parte, la Junta de Turismo de Nepal (NTB) precisó que 184 turistas han sido rescatados vivos —incluyendo a dos ciudadanos españoles localizados este sábado—, mientras que 420 viajeros continúan extraviados.
«Los equipos han rescatado a más de 7.500 personas en la zona cero; sin embargo, la saturación forense obligó al distrito de Nawalparasi Este a tomar muestras genéticas antes de sepultar los cuerpos no identificados en bosques comunitarios», detallaron los informes de las autoridades nepalíes.
Por consiguiente, el Gobierno de Nepal rectificó su postura inicial y autorizó el ingreso de especialistas extranjeros para tareas complejas en túneles e identificación por ADN.
Normalización del embalse de lodo y cooperación bilateral Pekín-Katmandú
Desactivación de la amenaza de desbordamiento
Por su parte, el Ministerio de Recursos Hídricos de China confirmó que el taponamiento natural creado por la acumulación de lodo y sedimentos en el cauce fluvial se encuentra prácticamente vaciado y presenta un curso regular no torrencial.
De manera paralela, la disipación del riesgo de una rotura violenta de la represa de lodo permitió reactivar de forma plena las labores de búsqueda que habían sido suspendidas temporalmente el viernes por razones de seguridad.
Alianza diplomática y asistencia humanitaria de emergencia
Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, sostuvo una conversación telefónica con su homólogo nepalí, Sishir Khanal, ratificando el envío de ayuda humanitaria y cooperación logística para la rehabilitación de vías y redes de comunicación.
Asimismo, Wang Yi remarcó ante la agencia Xinhua que la complejidad y dificultad del operativo de socorro no tienen precedentes en la región andina.
El drama humano en los hospitales y el rescate milagroso en Timure
Búsqueda desesperada en Katmandú
Por su parte, en las ventanas y paredes de los centros hospitalarios de Katmandú se multiplican los carteles con fotografías de los desaparecidos, reflejando el dolor de decenas de familias, como la de Bishal Nepali, joven de 31 años cuyo paradero se desconoce desde el impacto del torrente en Timure, distrito de Rasuwa. De manera paralela, los familiares permanecen en vigilia a la espera de noticias oficiales mientras las listas de desaparecidos continúan actualizándose.
Hallazgo con vida de una menor tras 60 horas
Al respecto, uno de los hitos más conmovedores de la jornada fue el rescate con vida de una niña de 6 años en la localidad de Timure, quien permaneció cerca de 60 horas atrapada entre maderas, rocas y fragmentos metálicos arrastrados por la corriente. Asimismo, los rescatistas debieron remover escombros a mano para acceder al estrecho espacio donde se encontraba la menor y ponerla a salvo.
Con información de EFE
