Adriana Cisneros busca recaudar $1.000 millones para invertir en Venezuela. Adriana Cisneros, líder del conglomerado empresarial homónimo y una de las familias más influyentes de Venezuela, impulsa la recaudación de un fondo de capital privado de 1.000 millones de dólares para apoyar la recuperación económica del país, según fuentes citadas por Bloomberg.
El fondo se centrará en sectores estratégicos como infraestructura, logística, telecomunicaciones y energía, con la expectativa de que el Gobierno venezolano inicie un programa de privatizaciones próximamente. Parte del capital provendrá del conglomerado Cisneros, mientras que el resto será aportado por inversores institucionales, quienes han mostrado un creciente interés por participar.
Las fuentes indican que los compromisos iniciales han superado las expectativas y que el tamaño del fondo podría aumentar hasta 2.000 millones de dólares.
Adriana Cisneros busca recaudar $1.000 millones para invertir en Venezuela
La familia Cisneros ha sido un referente de la actividad empresarial en Venezuela durante 80 años, destacando por introducir marcas estadounidenses icónicas, entre ellas Pepsi, Burger King, Pizza Hut y Studebaker. Aunque trasladaron su sede a Miami en 2000, la familia mantiene presencia en Venezuela a través de Venevisión, Miss Venezuela y recientes inversiones en empresas emergentes.
Adriana Cisneros, de 46 años, asumió el control del conglomerado familiar en 2013 tras la muerte de su padre, Gustavo Cisneros, a finales de 2023, figura reconocida en toda América por sus conexiones con familias influyentes como los Rockefeller y los Bush.
Oportunidades de inversión
El contexto político reciente, marcado por la asunción de Delcy Rodríguez como mandataria interina y la extracción del presidente Nicolás Maduro, ha generado expectativas de cambio, con interés internacional en reconstrucción de infraestructura y flujo de ingresos petroleros.
La consultora estadounidense Signum Global Advisors organizará un viaje a Caracas a finales de marzo para mostrar oportunidades de inversión, replicando la estrategia que aplicó en Ucrania tras su guerra.
Aun así, la situación en Venezuela sigue siendo compleja: sanciones vigentes, embajada de EE. UU. cerrada y reformas en debate, como la energética y la amnistía política, muestran un panorama que combina riesgo y potencial para inversionistas globales.
Con información de Banca y Negocios
