Valencia, 5 de febrero de 2026-. Desarrollan un análisis de sangre para detectar el Alzheimer. Los últimos estudios destacan el papel de biomarcadores plasmáticos, como la proteína p-tau217, para la detección precoz de la enfermedad.
La OMS estima que más de 57 millones de personas viven con demencia, cifra que podría superar los 139 millones en 2050.
Desarrollan un análisis de sangre para detectar el Alzheimer
Investigaciones recientes lideradas por Henrik Zetterberg y Barbara Bendlin muestran que la p-tau217 plasmática captura cambios neuronales que predicen la neurodegeneración.
Los biomarcadores sanguíneos permiten un diagnóstico menos invasivo, evitando punciones lumbares o estudios de neuroimagen voluminosos.
La combinación de p-tau217 y β-amiloide 1-42 en plasma ayuda a inferir depósitos de placa cerebral, característica clave del Alzheimer.
El ajuste de valores de referencia según condiciones individuales, como insuficiencia renal, anemia u obesidad, mejora la precisión diagnóstica y reduce costes.
Estudios multicéntricos demostraron que estrategias personalizadas incrementan la fiabilidad de los resultados y la eficiencia económica en atención clínica.
Impacto en prevención y tratamiento
Los biomarcadores no solo detectan la enfermedad, sino que permiten evaluar su avance y monitorizar respuestas a tratamientos.
Anticuerpos monoclonales anti-Aβ y ensayos con biomarcadores orientan la selección de pacientes y estrategias de prevención molecular.
La identificación temprana en la “fase silenciosa” abre oportunidades para ralentizar la progresión antes de que aparezcan síntomas cognitivos.
La proteína TSPO, señal de neuroinflamación temprana, detectada mediante PET, permite localizar inflamación cerebral incluso antes del declive cognitivo.
Estudios en modelos animales y muestras humanas muestran que la TSPO aumenta meses antes de los síntomas, especialmente en microglía asociada a placas amiloides.
Retos y perspectivas
La validación clínica de biomarcadores requiere estudios de cohorte extensos para garantizar fiabilidad y aplicabilidad a poblaciones diversas.
Aunque la implementación aún enfrenta limitaciones, los biomarcadores ofrecen un cambio de paradigma en la prevención, diagnóstico y manejo del Alzheimer.
