Valencia, 16 de diciembre de 2025-. Desarrollaron chip para conectar el cerebro a los ordenadores por WiFi. Un equipo de Columbia, Stanford, Penn y el Hospital Presbiteriano de Nueva York desarrolló el sistema.
El dispositivo, llamado Sistema de Interfaz Biológica con la Corteza (BISC), se coloca entre el cráneo y la superficie cerebral sin perforaciones.
Desarrollaron chip para conectar el cerebro a los ordenadores por WiFi
El BISC integra más de 65.000 electrodos, miles de canales de registro y un transceptor inalámbrico.
El microchip transmite señales neuronales vía WiFi a un ordenador externo, reduciendo la necesidad de cables voluminosos.
Fabricado en silicio del grosor de un cabello humano, el implante utiliza tecnología CMOS para alta densidad de componentes.
Su flexibilidad permite acomodarse en el espacio subdural con una incisión mínima, disminuyendo inflamación y aumentando la duración del registro neural.
Aplicaciones clínicas y ensayos
El sistema se prueba en pacientes con epilepsia, parálisis y otras condiciones neurológicas.
Las primeras evaluaciones buscan validar seguridad, durabilidad de señales y efectividad en terapias combinadas con inteligencia artificial.
Investigadores destacan que la combinación de alta resolución y velocidad de transmisión abre nuevas posibilidades en neuroprótesis.
Los datos obtenidos podrían facilitar el desarrollo de prótesis controladas por el cerebro y sistemas de asistencia robótica avanzada.
Hacia la comercialización
Para acelerar el uso clínico, Columbia y Stanford fundaron Kampto Neurotech, enfocada en versiones comerciales del BISC.
El objetivo es ofrecer el sistema tanto a laboratorios de investigación como a futuras intervenciones médicas especializadas.
Según los especialistas, la miniaturización del dispositivo y su operación inalámbrica representan un avance crucial frente a implantes tradicionales.
Con esta tecnología, se espera una reducción significativa de riesgos quirúrgicos y una mejora en la calidad de vida de pacientes neurológicos.
