Valencia, 16 de diciembre de 2025-. ABC reveló presunta financiación de Venezuela a Irán. El diario español ABC difundió documentos que muestran cómo Caracas habría facilitado a Teherán esquivar sanciones internacionales.
El informe detalla mecanismos financieros, empresas públicas y fondos binacionales usados para transferir recursos hacia Irán.
ABC reveló presunta financiación de Venezuela a Irán
Según la investigación, proyectos vinculados a Irán suman 4.689 millones de dólares, con otros 3.132 millones desviados de fondos chinos.
En total, se estima que 7.821 millones de dólares habrían llegado directa o indirectamente al ecosistema estatal iraní.
Un exfuncionario describió un esquema de triangulación entre China, Venezuela e Irán.
Los recursos petroleros venezolanos y créditos chinos se habrían canalizado hacia empresas estatales iraníes y estructuras vinculadas a la Guardia Revolucionaria.
El informe también sugiere que parte de estos fondos habría financiado redes de influencia en distintos países, incluyendo España.
Contratos pantalla y transferencias opacas habrían ocultado el destino final del dinero.
Cooperación estratégica y militar
Los documentos indican que Venezuela habría proporcionado acceso a supuestos yacimientos de uranio y asistencia logística a Irán.
Aunque no hay pruebas de envíos de uranio, la infraestructura permitiría a Teherán reforzar su programa nuclear.
Asimismo, Irán habría suministrado tecnología de drones, misiles antibuque y apoyo industrial para la producción de explosivos.
Estos proyectos, formales de uso dual, fortalecen la capacidad militar venezolana y proyectan poder iraní en el hemisferio occidental.
Venezuela también aparece como plataforma operativa de organizaciones como Hizbolá y Hamás.
Redes de blanqueo, tráfico ilícito y documentación irregular facilitarían la movilidad de operativos en la región.
Contexto internacional
La incautación reciente de un petrolero vinculado al esquema y la presión judicial y militar de Estados Unidos forman parte de la misma ofensiva.
El caso Ali Sadr Hashemi Nejad, aunque desestimado, demuestra que los métodos financieros para canalizar fondos hacia Irán ya habían sido utilizados y probados en la práctica.
