Valencia, 28 de agosto de 2025-. Venezolanas enfrentan altos costos de maternidad. Preparar la llegada del bebé es un momento lleno de ilusión, pero también de preocupación económica.
Una de las tareas principales es armar la canastilla con todo lo necesario para la madre y el recién nacido en el hospital.
Sin embargo, muchas parejas en Venezuela enfrentan limitaciones para cubrir gastos relacionados con el embarazo, parto y crianza.
La escasez de productos básicos y la falta de acceso a servicios de salud incrementan los riesgos durante la maternidad.
Los altos costos y la inestabilidad social dificultan aún más formar un hogar y garantizar el bienestar del bebé.
Las futuras madres deben priorizar productos esenciales, como pañales y artículos de higiene, frente a otros elementos de la canastilla.
Venezolanas enfrentan altos costos de maternidad
Una canastilla completa puede superar los 50 dólares, y en tiendas céntricas de Maracaibo, paquetes económicos llegan hasta 150 dólares.
Franelas cuestan entre 1 y 3,90 dólares, monitos desde 3 dólares, medias y pantaleticas desde 1 dólar, y colonias desde 2 dólares.
Ante los costos, muchas madres recurren a ropa de segunda mano o compran piezas por separado para reducir gastos.
Gisela Vivas, embarazada de gemelos, relató su frustración: “Todo lo tengo que comprar por partida doble, un conjunto bordado cuesta 25 dólares”.
Los artículos imprescindibles incluyen bodies, gorros, pijamas, baberos, teteros, toallas y productos de aseo.
El precio total de la canastilla supera lo que muchas familias pueden destinar, obligándolas a planificar y priorizar cuidadosamente.
Retos sociales y económicos
La maternidad en Venezuela requiere un esfuerzo adicional para enfrentar la precariedad de servicios, la inflación y la incertidumbre laboral.
Las familias deben adaptarse a los precios elevados y buscar soluciones creativas para garantizar el cuidado de sus hijos.
