Guterres: “El hambre nunca debe usarse como arma de guerra”. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este lunes que “el hambre nunca debe aceptarse como arma de guerra”, al referirse directamente a las crisis en Gaza, Sudán y otros territorios en conflicto.
Durante una videoconferencia en la Cumbre de Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios (UNFSS), celebrada en Etiopía, Guterres alertó sobre el uso del hambre como táctica de guerra y destacó que este flagelo alimenta la inestabilidad y debilita las posibilidades de paz. La reunión fue coorganizada por Etiopía e Italia.
Emergencia humanitaria en Gaza y Sudán
Guterres hizo énfasis en las consecuencias del conflicto en Gaza, donde la Organización Mundial de la Salud alertó de “niveles alarmantes” de desnutrición, especialmente entre niños. Según el Ministerio de Salud de Hamás, 147 personas han muerto por desnutrición desde el inicio de la guerra. El territorio, donde viven 2,4 millones de palestinos, ha estado bajo un bloqueo casi total desde marzo, lo que ha generado escasez severa de alimentos, medicinas y combustible.
Guterres: “El hambre nunca debe usarse como arma de guerra”
En paralelo, Sudán atraviesa una guerra civil desde abril de 2023, enfrentando a las fuerzas del general Abdel Fatah al Burhan y al grupo paramilitar FAR, liderado por Mohamed Hamdan Daglo. El conflicto ha dejado miles de muertos y ha desplazado a más de 14 millones de personas. La ONU lo califica como la “peor crisis humanitaria del mundo”.
Retrocesos globales contra el hambre
Un nuevo informe de la ONU indica que entre 638 y 720 millones de personas en el mundo —el 8,2% de la población— padecieron hambre en 2024. Aunque hay una leve mejora con respecto a 2023, la meta de erradicar el hambre para 2030 sigue muy lejos de alcanzarse.
En África, la situación es particularmente crítica. El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahamoud Ali Youssouf, denunció que más de 280 millones de africanos están desnutridos, con 3,4 millones al borde de la hambruna. También subrayó que 10 millones han sido desplazados por fenómenos climáticos extremos como sequías, inundaciones y ciclones.
Youssouf instó a los países africanos a invertir al menos el 10% de su PIB en agricultura, pero también apeló a los socios internacionales: “No podemos hacerlo solos. Pedimos que honren sus compromisos de apoyo financiero y técnico”.
La ayuda internacional, en retroceso
La cumbre se da en un contexto de fuertes recortes de ayuda por parte de potencias occidentales, especialmente Estados Unidos, lo que ha afectado gravemente a muchos países en desarrollo. Líderes africanos y representantes de organismos multilaterales alertaron que el hambre no solo es una tragedia humanitaria, sino un detonante directo de conflictos y desplazamientos masivos.
Guterres cerró su intervención reiterando el llamado a los gobiernos del mundo a evitar que el hambre sea usada como un arma, y a trabajar con urgencia para garantizar el acceso equitativo a alimentos y asistencia humanitaria.
