Brasil celebra su salida oficial del mapa del hambre de Naciones Unidas, un avance que confirma el impacto positivo de las políticas sociales aplicadas en los últimos años. El informe fue presentado en la Cumbre de Sistemas Alimentarios (UNFSS+4) de la ONU, en Adís Abeba.
Según el estudio, menos del 2,5% de la población brasileña se encuentra en riesgo de subnutrición, por lo que el país quedó fuera del mapa por segunda vez. La primera salida fue en 2014, durante el segundo mandato de Luiz Inácio Lula da Silva.
Brasil celebra su salida oficial del mapa del hambre de Naciones Unidas
El presidente Lula destacó el logro como un símbolo de justicia social. “Con gran orgullo informo: Brasil está fuera del mapa del hambre, una vez más”, publicó en redes sociales.
Medidas clave para este resultado
El gobierno atribuye este resultado a una combinación de políticas sociales, como el aumento del salario mínimo, el fortalecimiento de la agricultura familiar y de la alimentación escolar, así como el acceso a una comida saludable.
Estas iniciativas han sido prioritarias desde que Lula asumió su tercer mandato en enero de 2023. Además, el Ejecutivo insiste en que el desmonte de programas sociales entre 2018 y 2022 generó un retroceso en seguridad alimentaria.
Proyección internacional
En paralelo, Brasil impulsa la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, lanzada por Lula durante la cumbre del G20 en 2023. El objetivo es erradicar el hambre en el mundo antes de 2030, mediante cooperación internacional.
Actualmente, este mecanismo incluye a más de 100 países e instituciones, y se perfila como uno de los ejes principales de la política exterior brasileña en temas humanitarios.
