Las tormentas causan devastación en Texas. Las lluvias torrenciales sorprendieron a la región. El viernes, el cielo descargó una cantidad enorme de agua. Fue casi la mitad de la precipitación anual. La zona afectada es el condado de Kerr. Se encuentra en el centro-sur de Texas.
Las inundaciones dejaron 51 muertos, según datos provisionales. Entre las víctimas hay 15 niños. Decenas de personas aún están desaparecidas. Es un suceso sin precedentes en un siglo. La región es mayormente rural.
Impacto en campamentos
Un campamento de verano fue afectado. Camp Mystic hospedaba a 750 niñas. Una de ellas falleció. Otra veintena no han sido localizadas. El grupo fue sorprendido por las lluvias. Estaban a orillas del río Guadalupe.
El río se desbordó rápidamente. Su nivel creció ocho metros en menos de una hora. Janie Hunt, de nueve años, fue hallada sin vida. Su madre confirmó la triste noticia a CNN. Los padres de otras niñas buscan información. Publicaron fotos en redes sociales.
Las autoridades iniciaron una búsqueda a gran escala. El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, prometió ayuda. «Haremos todo lo humanamente posible», afirmó a las familias. Revisarán «cada árbol, removiendo cada piedra».
Operativos de rescate
El campamento Mystic quedó devastado. Más de cien guardabosques llegaron al lugar. Brindaron auxilio desde el viernes. Los rescates comenzaron después del mediodía. Las tormentas se describen como «catastróficas».
El sheriff local, Larry Leitha, dio cifras. Al menos 24 personas murieron en Kerr. Otra persona falleció en el condado de Kendall. El general Thomas Suelzer dirige la Guardia Nacional. Los equipos trabajaron toda la noche del sábado.
Más de 850 personas fueron rescatadas. Muchas fueron trasladadas en helicóptero. Equipos de nadadores también trabajan. Unos 1.000 efectivos colaboran en la búsqueda. Incluyen personal local, estatal y federal.
Respuesta de las autoridades
Las tormentas en Kerr empezaron el 4 de julio. Fue alrededor de las cuatro de la madrugada. Los reportes indican lluvias intensas. Alcanzaron entre 10 y 20 centímetros. Algunas áreas tuvieron hasta 38 centímetros.
El gobernador Greg Abbott firmó una declaración de desastre. Esto asegura recursos para la respuesta. «Texas no se detendrá ante nada», escribió en X. Buscarán a «cada persona desaparecida».
El presidente Donald Trump prometió ayuda federal. Calificó los hechos como «terribles». Expresó sus oraciones para las familias. «Nuestros valientes socorristas están en el lugar», añadió.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, también actuó. Trabajó para «proporcionar todos los recursos posibles». Activó los recursos de FEMA. La Guardia Costera de Estados Unidos está ayudando. Evacúan a los vecinos en riesgo. Las tormentas causan devastación en Texas, pero la ayuda llega.
