20 Minutos– Caracas, 13 de febrero de 2025-. Un total de 646 personas (608 hombres y 38 mujeres) murieron en 2024 a consecuencia de accidentes que sufrieron en su puesto de trabajo, lo que suponen 65 más (10%) que el año anterior, pero 33 menos que en 2022.
Así se desprende de la Estadística de Accidentes de Trabajo hecha pública por el ministerio del ramo este jueves, que también revela que un año más Andalucía lidera el listado de empleados fallecidos, con 100. En este punto, cabe resaltar que la Comunidad Valenciana ha ascendido hasta el segundo puesto (81) en comparación con 2023, cuando registró 21 accidentes mortales menos y fue la cuarta en el ranking. Le siguen Cataluña (78) y Madrid (69, 9 más).
El número de fallecidos ha aumentado en todas las regiones menos en nueve: Cataluña (-1); Castilla y León, Aragón y Melilla (-2); Baleares y Murcia (-5); La Rioja (-8); y Ceuta y Cantabria (0).
Fuentes sindicales denuncian a 20minutos que, a pesar de la disminución con respecto al año 2023, las cifras de 2024 «no son motivo de celebración ni síntoma de que se esté llevando a cabo una buena gestión». «Afortunadamente, nuestro país cuenta con una gran normativa en esta materia que nos permite identificar, controlar y prevenir esos riesgos laborales. Las herramientas las tenemos, pero el problema es su aplicación. Si, por ejemplo, la Inspección de Trabajo no cuenta con una plantilla suficiente, de nada sirve que tengamos una buena normativa», ahondan.

Un total de 646 personas (608 hombres y 38 mujeres) murieron en 2024 a consecuencia de accidentes que sufrieron en su puesto de trabajo, lo que suponen 65 más (10%) que el año anterior, pero 33 menos que en 2022.
Así se desprende de la Estadística de Accidentes de Trabajo hecha pública por el ministerio del ramo este jueves, que también revela que un año más Andalucía lidera el listado de empleados fallecidos, con 100. En este punto, cabe resaltar que la Comunidad Valenciana ha ascendido hasta el segundo puesto (81) en comparación con 2023, cuando registró 21 accidentes mortales menos y fue la cuarta en el ranking. Le siguen Cataluña (78) y Madrid (69, 9 más).
El número de fallecidos ha aumentado en todas las regiones menos en nueve: Cataluña (-1); Castilla y León, Aragón y Melilla (-2); Baleares y Murcia (-5); La Rioja (-8); y Ceuta y Cantabria (0).
Fuentes sindicales denuncian a 20minutos que, a pesar de la disminución con respecto al año 2023, las cifras de 2024 «no son motivo de celebración ni síntoma de que se esté llevando a cabo una buena gestión». «Afortunadamente, nuestro país cuenta con una gran normativa en esta materia que nos permite identificar, controlar y prevenir esos riesgos laborales. Las herramientas las tenemos, pero el problema es su aplicación. Si, por ejemplo, la Inspección de Trabajo no cuenta con una plantilla suficiente, de nada sirve que tengamos una buena normativa», ahondan.
Por sección y actividad económica, en 2024 el transporte y almacenamiento superó a la construcción en número de muertes. Así, en la primera murieron 138 personas (26 más que en 2023) y en la segunda, 135 (4 más). En tercer lugar se encuentra la industria manufacturera (94), que es la actividad económica que más aumento de fallecidos ha experimentado en el último año: 27 más.
Thank you for watching
Infartos y derrames, la principal causa
En cuanto al motivo de las muertes, en primer lugar, y con enorme ventaja sobre el resto, se encuentran quienes fallecieron a consecuencia de infartos y derrames cerebrales (266). En segunda posición se sitúan los atrapamientos y amputaciones (99) y en tercera, los accidentes de tráfico (96).
En este punto, alguien puede pensar que cómo va a evitarse que a un trabajador le dé algo muchas veces tan inesperado y súbito como, por ejemplo, un ictus. La respuesta es que se puede.
«La aparición de las nuevas tecnologías ha llevado a la hiperconexión en el ámbito laboral. Cuando nos dicen ‘accidente de trabajo’ solemos pensar en cortes o caídas. Pero existen enfermedades silenciosas que pueden surgir por la alteración del estado emocional. Y eso es fruto de los ritmos y la organización del trabajo», señalan las fuentes.
Si los infartos y derrames cerebrales son la principal causa de fallecimiento en el trabajo, los siniestros de tráfico se erigen en el primer motivo de muerte en los accidentes in itinere. En 2024 un total de 150 personas fallecieron mientras se dirigían a su puesto de trabajo o volvían de él, 10 más que en 2023. De ellas, la inmensa mayoría (131) lo hicieron en siniestros de tráfico, 14 por infartos o derramos cerebrales y 5 por otras causas no especificadas.
Los accidentes in itinere han tenido que ser reconocidos como siniestros laborales «a golpe de sentencias«, y todavía hoy son un asunto con muchas aristas de las que algunas empresas se sirven para no identificarlos como tal.
«Evidentemente, yo no vivo en el puesto de trabajo, y muchas compañías no tienen la perspectiva de que el simple desplazamiento al mismo ya implica una relación laboral», señalan los sindicatos.
De la misma manera que con los accidentes que tienen lugar en el propio puesto de trabajo, las fuentes afirman a este periódico que, aunque «en los organismos públicos sí existe una concienciación» de que cualquier desplazamiento al lugar donde se desempeña una labor debe ser reconocido como siniestro laboral, «el problema lo encontramos en la materialización» de la legislación.
«Por mucho que se implanten unas directrices o incluso esas directrices puedan devenir en una normativa, si luego no podemos controlar de ninguna manera su cumplimiento no sirve de nada», lamentan.
Suben los accidentes con baja
La estadística del ministerio dirigido por Yolanda Díaz muestra que el año pasado el número de accidentes de trabajo con baja fue de 628.300 (3.766 graves), mientras que el de siniestros sin baja fue de 552.902. En cambio, la cifra registrada en 2022 ascendía a 631.724.
Comparando las cifras con el mismo periodo del año anterior, los accidentes con baja experimentaron un aumento del 0,5% y los accidentes sin baja una disminución del 3%.
Dentro de los primeros, se produjeron 540.314 accidentes en jornada de trabajo y 87.986 accidentes in itinere. La variación en relación al mismo periodo del año anterior se situó en el 0,1% para los accidentes en jornada y en el 3,1% para accidentes in itinere. Por situación profesional de los accidentes con baja, se produjeron 595.483 de asalariados y 32.817 de trabajadores por cuenta propia.
En este caso, es la industria manufacturera la que más siniestros con baja ha registrado: 96.463. Le siguen la construcción (81.697) y la reparaciones de vehículos (71.780). En cambio, el transporte y almacenamiento, actividad en la que más muertes se produjeron, desciende hasta el séptimo puesto en el número de accidentes con baja (41.132).
Por otro lado, la mayoría de las bajas médicas tuvieron que ver con sobresfuerzos (156.898), choques contra objetos inmóviles (149.116) y choques contra objetos móviles (93.451). Las dislocaciones, esguinces y distensiones (221.989) continúan siendo la principal consecuencia de este tipo de accidentes.
