Venezuela despacha más de 136 millones de barriles de crudo a Estados Unidos en 2026 superando los dos años previos y desbanca a Arabia Saudita por 27 semanas consecutivas. Las exportaciones de petróleo venezolano hacia refinerías de Estados Unidos alcanzaron la impresionante cifra de 136,7 millones de barriles en lo que va de 2026 superando en un solo ejercicio el volumen acumulado que despachó la industria nacional durante 2024 y 2025 de manera combinada según cálculos sustentados en datos preliminares de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA) este jueves 29 de octubre de 2026.
El repunte semanal y el alza del 236 % en el promedio acumulado
El balance técnico de la agencia estadounidense refleja un ritmo ascendente en los muelles de despacho durante los días más recientes del mes.
Durante la semana que concluyó el pasado 23 de octubre los buques petroleros trasladaron aproximadamente 4,3 millones de barriles hacia las costas norteamericanas equivalentes a una media operativa de 618.000 barriles diarios (bpd).
Dicho registro representó un incremento interanual del 8 % respecto a la semana inmediatamente anterior posicionándose como el volumen más alto de las últimas tres semanas.
En tal sentido los despachos venezolanos hacia el mercado norteamericano mantienen en el acumulado de 2026 un promedio diario de 464.000 barriles.
A este respecto esa cifra anualizada certifica un impresionante crecimiento del 236 % al contrastarla con los números obtenidos en idéntico período de 2025.
Aunado a esto los operadores marítimos reportan una rotación continua de tanqueros en los principales puertos de aguas profundas del oriente y occidente del país.
Asimismo la flexibilización aplicada por Washington a las medidas restrictivas y los acuerdos suscritos con empresas petroleras internacionales facilitaron la comercialización fluida y la venta formal del crudo criollo en ese destino preferencial.
El desplazamiento de Arabia Saudita y la solidez del promedio móvil
La permanencia en el segundo lugar y las trabas logísticas saudíes
Por otra parte los cómputos cerrados al 23 de octubre consolidaron a Venezuela durante 27 semanas consecutivas como el segundo mayor suministrador foráneo de petróleo de Estados Unidos colocándose con ventaja por delante de Arabia Saudita.
La monarquía petrolera del golfo enfrentó tropiezos logísticos de magnitud para movilizar sus buques cisternas en medio del recrudecimiento del conflicto regional en territorio de Irán de acuerdo con las fuentes del sector.
Dicha coyuntura geopolítica favoreció la cercanía de las rutas marítimas caribeñas permitiendo a los clientes estadounidenses abastecer sus plantas procesadoras sin padecer las demoras del Medio Oriente.
En consecuencia los despachos nacionales absorbieron las cuotas de mercado que dejaron vacantes los exportadores tradicionales de la cuenca arábiga.
De igual manera los especialistas del negocio destacan la competitividad y adaptabilidad del crudo pesado venezolano en las complejas refinerías de la costa sur estadounidense.
La consistencia sobre los 500.000 barriles y el nuevo marco bilateral
Por añadidura el promedio móvil de cuatro semanas en las exportaciones venezolanas se posicionó en 567.000 barriles diarios marcando un progreso del 3 % frente a la etapa previa evaluada.
Con ese balance positivo el país encadenó 24 semanas seguidas sosteniendo un promedio móvil que sobrepasa con solvencia la barrera de los 500.000 barriles diarios confirmando la regularidad de los cargamentos a lo largo del año.
Dicho desenvolvimiento favorable responde al ambiente de mayor cooperación pragmática en materia energética entre los despachos de Caracas y Washington.
Por otro lado la apertura hacia una participación protagónica de corporaciones energéticas extranjeras inyecta capital fresco y tecnología a los campos petroleros locales.
De modo que el envío acumulado de 136,7 millones de barriles el pico de 618.000 barriles diarios en octubre la ventaja de 27 semanas sobre los saudíes y las 24 semanas sobre el umbral de los 500.000 barriles afianzan la posición del crudo criollo en Norteamérica.
Con información de Versión Final
