Valencia, 27 de mayo de 2026-. Venezolanos gastan entre 20 y 180 dólares en un mes por la crisis eléctrica. Este complejo escenario obliga a la población a realizar importantes inversiones imprevistas para proteger sus mermados ingresos mensuales.
Los ciudadanos deben destinar recursos que no tienen para adquirir equipos de emergencia y reparar los artefactos dañados. De acuerdo con datos habitacionales, la problemática afecta el presupuesto básico y deteriora la calidad de vida de las comunidades.
Venezolanos gastan entre 20 y 180 dólares en un mes por la crisis eléctrica
En el estado Zulia, los residentes sufren cortes diarios que alcanzan las seis horas continuas bajo temperaturas extremas. Bryan Granado, habitante de Maracaibo, gasta hasta 50 dólares al mes comprando hielo, agua y bombillos recargables.
Una situación similar ocurre en el estado Barinas, catalogado por los analistas como la entidad con más horas sin luz. El economista José Guerra detalló que esa región promedia unas ocho horas consecutivas de interrupción del servicio eléctrico diariamente.
El Monitor de Servicios Públicos de Cedice Libertad calcula que el gasto promedio nacional en insumos ronda entre 20 y 30 dólares. Sin embargo, cuando la crisis eléctrica golpea economía familiar, muchas familias deben invertir montos superiores para poder comunicarse.
En Guárico, una familia gastó 180 dólares en un panel solar y 80 dólares adicionales reparando un congelador dañado. Las fallas también causan pérdidas severas en la cría de animales debido al sofocante calor y la falta de ventilación.
Implicaciones en la salud y el comercio
La problemática supera lo material y se convierte en una amenaza de vida o muerte para los pacientes crónicos. En comunidades vulnerables, las madres corren de un lado a otro para resguardar medicamentos de alto costo que requieren refrigeración.
Por su parte, los comerciantes informales reportan paralizaciones forzosas en sus jornadas de trabajo por la falta de suministro constante. Una molendera en Caracas estima pérdidas de 300 dólares este año entre sustitución de equipos y reparaciones técnicas de motores.
El sueldo mínimo se mantiene en 130 bolívares, mientras el ingreso integral roza los 240 dólares tras los ajustes oficiales. Esta realidad económica dificulta cubrir la canasta básica de 700 dólares, por lo que la crisis eléctrica golpea economía familiar directamente.
Incluso el sector de servicios, como las peluquerías, padece la situación al requerir plantas eléctricas de alta capacidad energética. Ante la imposibilidad de costear inversores de 1.000 dólares, las trabajadoras optan por ofrecer sus servicios de belleza a domicilio.
Incremento de fallas y demandas récord
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) reportó que el 39% de los hogares sufre racionamientos por varias horas. Adicionalmente, el estudio reveló un incremento del 11% en las zonas afectadas por los cortes de energía eléctrica.
La tradicional estabilidad de Caracas se quebró recientemente con apagones prolongados en populosas parroquias como El Valle y Caricuao. Los estudiantes universitarios de la UCV también han tenido que recibir sus actividades académicas bajo la luz natural del día.
El gobierno implementó meses atrás un plan especial de ahorro energético por 45 días argumentando factores climáticos extremos. No obstante, las restricciones en las regiones se mantienen vigentes y las fluctuaciones imprevistas de voltaje continúan destruyendo electrodomésticos.
