Una extraña sustancia tóxica afecta a quince estudiantes en un liceo de Aguada Grande en Lara, revive el misterio de marzo y desata la alarma sanitaria en las aulas. Al menos quince personas sufrieron graves complicaciones de salud debido a una presunta intoxicación con una sustancia química desconocida dentro de las instalaciones del Liceo Juan Antonio Rodríguez Domínguez, ubicado en la población de Aguada Grande, estado Lara.
Una fuente ligada a la comunidad escolar confirmó el hecho al equipo periodístico de El Diario bajo estricta reserva de su identidad, detallando que los cuadros clínicos afectaron principalmente a cursantes de cuarto y quinto año de bachillerato.
Los jóvenes experimentaron una severa dificultad respiratoria acompañada de intensos dolores en el pecho, por lo que comisiones locales coordinaron su traslado inmediato hacia centros de salud para recibir asistencia especializada.
La emergencia médica en Aguada Grande y el desabastecimiento hospitalario
El testigo presencial relató los momentos de desesperación que vivieron los educadores al ver cómo los colegiales perdían el aliento en los pasillos del recinto escolar.
La fuente describió que el personal del ambulatorio rural de la localidad enfrenta serias limitaciones materiales y requiere con urgencia donaciones de macrogoteros e hidrocortisona para estabilizar a los intoxicados.
El informante confesó además que abandonó sus labores habituales para rescatar a su hija menor, estudiante del primer año de educación media, tras escuchar los llamados de alerta que emitieron los docentes.
En tal sentido, la comunidad educativa de Aguada Grande revive los temores de un episodio semejante que ocurrió en marzo de 2026 en el mismo plantel educativo.
Aquel evento anterior perjudicó tanto a la matrícula estudiantil como a los profesores, obligando a las autoridades a internar a múltiples ciudadanos en áreas de observación médica.
El reclamo de las familias y la ola de incidentes en el territorio nacional
La exigencia de peritajes y el silencio de las autoridades
Por otra parte, los familiares de las víctimas exigen al Ministerio de Educación y a los cuerpos de investigación penal el esclarecimiento urgente de las causas que desencadenaron la emergencia.
Los voceros comunales reclaman una evaluación exhaustiva del inmueble para descartar cualquier foco de contaminación permanente que amenace la integridad física del resto del alumnado.
Los comités vecinales esperan que la directiva del liceo implemente medidas preventivas contundentes antes de reanudar las actividades pedagógicas regulares en las secciones superiores.
Hasta los momentos, los organismos de seguridad no confirman si el brote químico de octubre guarda correspondencia directa con la crisis ambiental registrada en el mes de marzo.
En consecuencia, el hermetismo oficial predomina en la zona, sin que exista un balance formal de la gobernación que precise el número exacto de hospitalizados o el tipo de gas esparcido en el aire.
De igual manera, los médicos intensivistas solicitan agilizar los análisis de laboratorio para suministrar los antídotos correctos a los adolescentes más afectados.
La recurrencia de casos en Táchira, Trujillo y los llanos venezolanos
Por añadidura, el suceso registrado en Lara forma parte de una inquietante serie de intoxicaciones masivas que afecta a unidades educativas en diversos estados del territorio patrio.
Durante el mes de junio de 2026, los servicios de emergencia reportaron contingencias similares en planteles de Cojedes, Monagas y Apure, donde decenas de alumnos y obreros sufrieron mareos, náuseas, vómitos, desmayos y colapsos respiratorios.
A comienzos de octubre, las instituciones sanitarias detectaron casos adicionales en colegios del estado Trujillo, en los cuales los investigadores tampoco lograron determinar públicamente el origen del material nocivo.
El estado Táchira padeció una situación crítica cuando 68 personas resultaron afectadas por vapores tóxicos en el Complejo Educativo Nacional General Jorge Antonio Bello Nieto, situado en el sector La Morita del municipio Fernández Feo.
Dicha gravedad obligó al gobernador de esa entidad andina, Freddy Bernal, a ordenar la suspensión total de las clases por 24 horas para que los científicos recolectaran muestras probatorias y levantaran las pesquisas de campo.
Con información de El Diario
