Un ataque con más de 800 drones ucranianos deja siete muertos en territorio ruso y desata una feroz represalia de Moscú contra complejos militares en Kiev. Un bombardeo masivo con drones y misiles ejecutado por las fuerzas ucranianas contra la región de Moscú y varias provincias del sur de Rusia dejó este domingo 16 de agosto un saldo de al menos siete personas fallecidas y cuantiosos daños en infraestructuras civiles e industriales. Ciertamente, las incursiones aéreas provocaron una respuesta inmediata del Kremlin, que ordenó ataques de precisión contra complejos armamentísticos en la capital ucraniana.
Impacto en Rostov, Moscú y Bélgorod tras la oleada de aeronaves no tripuladas
Sobre el balance luctuoso en las regiones meridionales, el gobernador de Rostov, Yuri Sliusar, confirmó la muerte de dos civiles adicionales para elevar a cinco el total de víctimas en su jurisdicción, donde las baterías antiaéreas interceptaron más de 150 aparatos sobre nueve distritos cercanos al mar de Azov. En la provincia moscovita, un proyectil impactó contra una vivienda y causó la muerte de un adulto mayor de 83 años, además de provocar heridas a tres personas, según detalló el gobernador Andréi Vorobiov. A su vez, el gobernador de Bélgorod, Alexandr Shuváyev, reportó un fallecido y nueve trabajadores lesionados tras el impacto directo contra un autobús empresarial.
«Las defensas antiaéreas derribaron desde la tarde del sábado un total de 822 drones sobre 16 regiones rusas, la península de Crimea y las aguas de los mares Negro y Azov, neutralizando cerca de 600 artefactos que volaban hacia la capital», puntualizó el alcalde moscovita Serguéi Sobianin junto al parte oficial del Ministerio de Defensa.
Uno de los proyectiles alcanzó el almacén principal de la empresa de comercio electrónico Wildberries en Podolsk, a 36 kilómetros de Moscú, obligando a una evacuación de emergencia en sus 200.000 metros cuadrados.
Ofensiva de represalia rusa contra la industria armamentística en Ucrania
Golpes a factorías de misiles y drones en Kiev
Por su parte, el Ejército ruso ejecutó ataques directos contra dos instalaciones estratégicas en Kiev: la empresa privada Fire Point, fabricante de propelentes sólidos y ojivas para misiles de crucero Flamingo, y los talleres de Ukrdefense, encargados de producir componentes para los drones de asalto Khrush y Garpiya. En este contexto, las autoridades de Moscú recordaron que durante el mes de julio contabilizaron 201 civiles muertos en territorio ruso y zonas ocupadas debido a estas incursiones aéreas.
Incursiones en Poltava, Krivi Rig y el puerto de Odesa
Por otro lado, las fuerzas armadas rusas bombardearon una refinería de petróleo en la región central de Poltava y una planta metalúrgica en Krivi Rig, localidad natal del mandatario Volodímir Zelenski. Ciertamente, las operaciones dominicales incluyeron el impacto de aeronaves no tripuladas contra una embarcación mercante cargada con suministros castrenses en el puerto de Odesa, sobre el mar Negro.
Para cerrar, los estados mayores de ambos países mantendrán activas sus alertas antiaéreas y los sistemas de radar durante las próximas jornadas ante la posibilidad de nuevos lanzamientos a gran escala.
Con información de EFE
