Constantes fallas eléctricas paralizan la planta potabilizadora en Trujillo y dejan secos los grifos en Valera y Carvajal en medio de lentas maniobras de reactivación. La presidenta de la Hidrológica de la Cordillera Andina (Hidroandes), Yunetci Castro, informó este domingo 16 de agosto que las continuas variaciones en el fluido eléctrico registradas en el estado Trujillo interrumpieron de forma crítica el suministro de agua potable hacia las poblaciones de los municipios Valera y San Rafael de Carvajal. Ciertamente, la inestabilidad energética detiene los sistemas de bombeo y complica la continuidad operativa de las instalaciones hídricas.
Protocolos de reinicio, impacto del voltaje y retrasos en el bombeo
Sobre los problemas técnicos que impiden mantener el flujo continuo, Castro explicó que cada caída del suministro eléctrico o alteración de voltaje obliga a detener inmediatamente la maquinaria de la planta de tratamiento para evitar averías mayores. En este sentido, los operarios deben cumplir un riguroso procedimiento de seguridad técnica que demora al menos sesenta minutos para encender nuevamente los equipos de impulsión.
«Cuando hay alguna fluctuación o se va la luz la planta se para y para que vuelva a arrancar los equipos es un protocolo de aproximadamente una hora y cuando se vuelve a arrancar se vuelve a ir la luz o hay un bajón o se altera el voltaje», detalló la titular de Hidroandes, Yunetci Castro.
Por consiguiente, la recurrencia de los bajones interrumpe los ciclos de arranque una y otra vez, postergando la presurización de las tuberías matrices.
Retrasos en la presurización y afectación a las comunidades andinas
Lento proceso de recuperación de caudales
Por su parte, la directiva de la hidrológica señaló que la restitución del servicio hacia las redes de distribución domiciliaria amerita un margen de tiempo prolongado que avanza con lentitud debido a la pérdida de presión en las líneas principales. En este contexto, las zonas altas y las comunidades más alejadas de las redes matrices experimentan las mayores demoras para recibir el recurso hídrico.
Monitoreo técnico en los municipios Valera y Carvajal
Por otro lado, las cuadrillas de guardia de Hidroandes permanecen en las estaciones de bombeo a la espera de que el sistema eléctrico regional alcance niveles de voltaje seguros y continuos para estabilizar las operaciones. Ciertamente, los técnicos mantienen canales de comunicación con la empresa eléctrica para coordinar los momentos de arranque seguro.
Con información de Unión Radio
