Valencia, 30 de marzo de 2026-. Un astronauta perdió el habla en el espacio y nadie sabe cómo. El protagonista de este suceso fue el astronauta Mike Fincke, un coronel retirado de 59 años. Fincke cuenta con una amplia trayectoria de cuatro viajes al espacio exterior.
El veterano astronauta reveló recientemente que perdió el habla de forma repentina. El motivo de este malestar sigue siendo un misterio absoluto para el equipo médico terrestre.
Un astronauta perdió el habla en el espacio y nadie sabe cómo
El suceso ocurrió el pasado 7 de enero mientras el astronauta cenaba con sus compañeros. Era la noche previa a una caminata espacial que ya estaba programada en su agenda.
Sin previo aviso, Fincke quedó imposibilitado para comunicarse verbalmente durante aproximadamente 20 minutos. El astronauta aseguró que no sintió dolor ni síntomas de atragantamiento en ese instante.
Debido al incidente médico en la EEI, sus compañeros reaccionaron de inmediato para solicitar ayuda. Utilizaron los equipos de ultrasonido de la estación para evaluar su estado en tiempo real.
«Fue completamente inesperado y asombrosamente rápido», relató Fincke a los medios tras su retorno. Sus colegas de misión se movilizaron en segundos para atender la emergencia en microgravedad.
Regreso anticipado y estudios clínicos
Los médicos han descartado oficialmente que se tratara de un infarto o un derrame cerebral. Los especialistas sugieren que el origen está directamente relacionado con las condiciones del espacio.
Como consecuencia del incidente médico en la EEI, la misión finalizó un mes antes de lo previsto. La empresa SpaceX trajo de vuelta a Fincke y a su tripulación el 15 de enero.
Al aterrizar, los cuatro astronautas fueron trasladados directamente a un centro hospitalario para revisiones exhaustivas. La NASA mantiene bajo reserva detalles específicos para proteger la privacidad del personal.
Actualmente, la agencia revisa los historiales de otros astronautas en busca de patrones similares. Buscan entender cómo la estancia prolongada en órbita afecta las capacidades neurológicas del ser humano.
Desafíos para futuras misiones lunares
Fincke confesó sentir un gran peso emocional por el regreso forzado de sus compañeros. La evacuación impidió que la astronauta Zena Cardman realizara su primera caminata espacial en la misión.
Sin embargo, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, liberó al coronel de cualquier culpa personal. «Esto no fue tu culpa, fue el espacio», le indicó la autoridad para tranquilizarlo.
