Trump proclama que Venezuela «ahora es un país feliz» y se siente reivindicado por la captura de Nicolás Maduro tras el regreso de Chevron y Exxon Mobil. el mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, aseveró de forma categórica que Venezuela pasó a convertirse en «un país feliz», argumentando que el clima social y anímico de la nación sudamericana experimentó un giro radical como resultado de la reactivación productiva y el flujo de capitales encabezado por corporaciones energéticas norteamericanas de primer orden.
El líder republicano conectó de manera directa esta supuesta mejoría en el bienestar colectivo con las operaciones de campo desplegadas por los gigantes petroleros Exxon Mobil y Chevron en las principales cuencas del territorio venezolano.
Ante este escenario, las declaraciones del ocupante de la Casa Blanca buscan validar la estrategia política y diplomática aplicada hacia el país caribeño en los últimos meses.
Reivindicación política y el desembarco de las petroleras estadounidenses
En primer lugar, al preguntarle puntualmente sobre si experimenta un sentimiento de reivindicación frente a los severos cuestionamientos que enfrentó en su momento tras concretarse la captura de Nicolás Maduro —maniobra que distintos sectores políticos y analistas opositores catalogaron entonces como una acción impulsada primordialmente por intereses de control de recursos fósiles—, Trump argumentó con vehemencia la legitimidad de sus decisiones estratégicas.
En este sentido, el mandatario destacó la trascendencia geopolítica que revisten los yacimientos venezolanos en el tablero energético internacional.
Asimismo, el gobernante norteamericano enfatizó las excepcionales condiciones geológicas de la nación suramericana para respaldar el vertiginoso retorno de los consorcios extranjeros a las áreas tradicionales de bombeo.
«Venezuela probablemente tiene la segunda mayor cantidad de petróleo del mundo, fuera de Estados Unidos. En ese país no hay que explorar para encontrar crudo: solo hay que mirar el suelo, está saliendo ahí mismo», manifestó textualmente Donald Trump al describir la riqueza de los yacimientos.
Retorno del empleo productivo y modernización de la infraestructura
Contraste con el pasado y reactivación laboral
Por su parte, el jefe de Estado estadounidense remarcó la marcada diferencia entre la situación socioeconómica previa y el escenario que, a su juicio, impera en la actualidad en el país, insistiendo en que el descontento popular quedó atrás a medida que las cuadrillas técnicas se reincorporan a sus puestos de trabajo en los pozos y refinerías.
De manera paralela, Trump sostuvo que el impulso al empleo formal constituye el verdadero motor de estabilidad social, sustentado en la inyección de recursos privados foráneos orientados a poner en marcha instalaciones que permanecieron paralizadas o deterioradas.
Obras de Chevron y Exxon Mobil en los campos de extracción
Al respecto, la administración de Washington recalcó que los contratos y labores de reacondicionamiento ejecutados por Chevron y Exxon Mobil no solo buscan elevar los niveles de extracción de barriles diarios, sino renovar integralmente la infraestructura tecnológica indispensable para garantizar un bombeo eficiente y continuo.
Asimismo, las autoridades energéticas globales siguen con atención el ritmo de desembolso de estas compañías para determinar el impacto real que el crudo venezolano tendrá en los balances de suministro del mercado mundial.
Con información de Alertas 24
